Néstor Rodríguez Escudero nació en
Manatí en 1914. Hizo el bachillerato en artes en el Instituto Politécnico de San Germán, y se graduó de leyes en la Universidad de Puerto Rico, Río Piedras. Ejerció la abogacía en Aguadilla, ciudad en la que vivió hasta el día de su muerte.
Néstor Rodríguez Escudero fue ensayista, cuentista y escritor de leyendas. Colaboró con algunos diarios del país: Alma Latina, El Imparcial y El Mundo. Su primer libro publicado, titulado Jaicoa, Cuentos y leyendas (Aguadilla, 1958) lleva un prólogo de Abelardo Díaz Alfaro, el gran cuentista puertorriqueño de la nueva generación. El segundo libro, titulado Cuentos del Mar y Otra Páginas (San Juan 1959), lleva un prólogo del gran novelista puertorriqueño de la generación inmediata anterior, Enrique Laguerre. El tercer libro, titulado Ensayos escojidos (Sobre autores de Europa y América), (Barcelona, Ediciones Rumbos, 1960), está precedido por un estudio sobre Néstor A. Rodríguez escudero y su obra literaria, por el gran escritor y maestro de la Univesidad de Puerto Rico, Cesáreo Rosa Nieves. Y Litoral, libro de cuentos que obtuvo el premio de Literatura de Puerto Rico en 1962.
El tema del mar es el motivo principal de su obra literaria. Según Rosa Nieves y Esther M. Melón, sus relatos son realistas y a veces fantásticos. Narraciones que saben a sal y huelen a chinchorros y peces. En sus relatos destaca las costumbres de los pescadores del mar del norte de la isla, especialmente el de Aguadilla.
Tiene Escudero un sentido trágico de la vida, expresado a través de las almas de la gente del pueblo, que habla y siente con tono y calidad muy puertorriqueños. El autor ha leído mucho,como lo muestran sus ensayos de crítica literaria; pero no imita a nadie y ni a ninguna de las escuelas o tendencias que han dominado en esta época. Quiere ser natural y sencillo, y con ello logra tener extraordinaria fuerza dramática. A veces abandona el tema del mar, para penetrar en otros dramas puertorriqueños como el del nacionalismo, que trata, como él mismo dice, sin partidismo político, como mero drama humano.
La obra de Néstor Rodrígues tiene un valor folklórico inapreciable. Los cuentos y leyendas del autor rescatan para siempre un sinnúmero de costumbres, creencias y tradiciones que iban camino al olvido o que quizás ya estaban desconocidas totalmente.
Rodríguez Escudero vivió casi toda su vida fuera de Manatí, sin embargo, sintió siempre el orgullo de haber nacido en la Atenas de Puerto Rico. Murió en Aguadilla en el 1998.