SEMBLANZA DE MICAELA ESCUDERO TIRADO


 

Nace Micaela en un 18 de febrero de 1898 en un barrio de Manatí. Viene a ser la primogénita de don José Escudero y Doña Petra Tirado, joven matrimonio que de humilde familia lograron escalar los difíciles caminos de la dignidad, el deber y el sentido de la responsabilidad.

Luego de un corto tiempo ya Micaela se vio acompañada de tres (3) hermanas: Juanita, Moraima y Leonor; y de dos (2) hermanos Pedro y José.

Inicia sus días de infancia ayudando a su madre en los quehaceres de! hogar y el cuido de sus hermanos.

Demostró la niña gran inteligencia y fue a la escuela primaria y secundaría con grandes esfuerzos y limitaciones. Sus notas sobresalientes la distinguieron y fue seleccionada para ser maestra del nivel elemental en la zona rural. Esto fue un paso decisivo en la vida de la familia.

Fue enviada al barrio Rtío Arriba Saliente a encauzar sus primeros discípulos. Su labor fue tan encomiable que la clasificaron como maestra excelente. Esto le brindó la oportunidad de seguir siendo maestra de nuestro Sistema Educativo.

Años más tarde, la enviaron a la comunidad de Cantera, donde conoció al que luego sería su esposo, Don Avelino Tirado. De este matrimonio nacieron tres (3) hijos. Efrain, que siguió la carrera militar; ahora disfruta de un licenciamiento honorable del Ejército de los Estados Unidos; Yolanda, que se hizo maestra normalista y al momento dirige la S. U. Francisca Dávila Semprit en Toa Baja, una de las más grandes de Puerto Rico y Sonia, que completó su maestría en Inglés en la Universidad de Illinois y hoy es ama de casa.

Estuvo dando servicios como maestra a la comunidad de Cantera durante treinta y tres (33) años. Además de ser la maestra de los niños, ayudaba a los adultos en los problemas de su diario vivir. Fue siempre su hogar el lugar donde todos acudían en busca de consejo y ayuda.

Se le veía todas las mañanas a! alba cuidando de un hermoso rosal, que constituía su mayor entretenimiento. Allí se extasiaba y debo la impresión que conversaba con ios rosales.

Los chicos en días de reyes llenaban el balcón de su humilde casa con cajas repletas de yerba para los camellos y al otro día su felicidad se colmaba cuando veía a los chiquitines recogiendo juguetes y golosinas.

Fue hasta el ultimo momento de su vida la fiel esposa, la amante y preocupada madre,  hija abnegada, la hermana  protectora y la vecina servicial y generosa maestra. Honra con sus ejecutorias la profesión.

En los primeros días de septiembre se vio afectada por un intenso dolor en su costado, fue hospitalizada, donde se le hizo una operación exploratoria. Como consecuencia, ésta deja su servicio en la comunidad de Cantera el 19 de septiembre de 1952. Estamos seguros que en la otra orilla sigue haciendo su labor. A veces mirará hacia nosotros y de seguro sonreirá de satisfacción al ver que su nombre está aquí frente a unos niños que la conocerán. ¿Cuantos la emularán?


Ref. Biblioteca Municipal Francisco Alvarez Marrero