|
Pedro (Pedrín) Zorrilla Porrata
Pedrín Zorrilla nació en Manatí, el 9 de noviembre de 1905.
Estudió en el Colegio Pedro Moczó y en el 1919 se trasladó
a la ciudad de Nueva York para continuar los estudios en
Harvisberg Militan Academy. Luego, ingresó en el Rock Hill
College en Boltimore, en el que estuvo cuatro años.
Mientras estudiaba en cada una de estas instituciones se
dedicó al deporte de baloncesto y béisbol. Le ofrecieron
una beca en Saint Jones, pero él no la aceptó porque
decidió quedarse en Puerto Rico.
Desde la
adolescencia, era dirigente y jugador de un equipo de
béisbol. En 1925 y 1926 jugó en varios equipos aficionados
de la capital, entre ellos Buick y Wrygley. En el año 1927
se trasladó a su ciudad natal para reforzar al equipo
Nuevo Atenas. Más tarde volvió a jugar con el equipo Buick
y con los Reyes.
En la década de
los años 20 este caballero fue un gran defensor de la
segunda base en una época no muy equilibrada socialmente.
En
1939, con la ayuda de Rafael Muñiz y Miguel Pasarell,
se logra el sueño de Pedrín Zorrilla de formar un
equipo de béisbol de pueblo, que llegara a todos: Los
Cangrejeros. En poco tiempo, aquel equipo de "softball",
como burlonamente lo llamaban, se ganó el cariño de la
gente humilde, hasta convertirse en uno de los favoritos
de la afición puertorriqueña.
Fue conocido desde entonces como el Cangrejero Mayor. Desde esa fecha, hasta que traspasó
la franquicia a otro dueño a mediado de los años
cincuenta, el Santurce Cangrejeros fue tal vez el mejor
equipo de la liga profesional de béisbol. Pedrin Zorrilla
internacionalizó el deporte en Puerto Rico e hizo que el
deporte de nuestra Isla se conociese en el Caribe y en los
Estados Unidos. Se relacionó con importantes jugadores, y
sobretodo cultivó una sincera amistad con muchas
personalidades norteamericanas. Santurce, con su
habilidoso empresario al mando, derrotó a los temibles
equipos de Cuba en las series del caribe de 1951, 1953 y
1955.
Pedrín Zorrilla era una persona bondadosa. La opinión
general de sus allegados es que Pedrín trataba a sus
peloteros con el esmero que un padre trata a un hijo. Se
preocupaba por ellos dentro y fuera del terreno de juego.
Los ayudaba y les conseguía trabajo después de la
temporada invernal. Recordemos que algunos de aquellos
peloteros eran muchachos nativos de condición humilde.
Otros eran afro-americanos que a pesar de sus habilidades
no podían participar en el béisbol grande debido al
racismo existente en los Estados Unidos. A los peloteros
afro-americanos Zorrilla les abrió las puertas de su
equipo para que pudieran ganarse la vida durante el
invierno (es claro que tanto Pedrín como sus peloteros se
beneficiaban de esa relación). Pedrín nunca tuvo problema
con los contratos de sus dos importados principales,
Willard Brown y Bob “Múcaro” Thurman. Se cuenta que Brown
nunca leía el contrato que Pedrín le extendía para que lo
firmara. Tal era la confianza que le tenía a su generoso
apoderado.
Pedrín fue también escucha de los Gigantes de San
Francisco desde el 1956 hasta el 1975. Entre otros, firmó a los afamados “big leaguers”
Orlando Cepeda, Julio Navarro y José Pagán. Finalmente,
fue representante a la Cámara de Delegados durante los
años sesenta, y se dice que como representante apoyaba las
leyes y acciones gubernamentales que beneficiaban a la
ciudadanía humilde.
En 1940 y 1941
fue nombrado Comisionado Asociado de la Comisión Hípica de
Puerto Rico.
Este año (2005) se cumplen precisamente 50 años de la más
potente victoria de los Cangrejeros de Santurce en la
Serie del Caribe. La edición más poderosa que equipo
alguno haya tenido en el béisbol boricua en 1955 estaba
integrada por Willie Mays, Roberto Clemente, George Crowe,
Don Zimmer, Sam Jones, Bill Greason, Rubén Gómez, Luis
Raúl Cabrera, Valmy Thomas, Buster Clarkson, Bob Thurman,
Ronnie Samford, Tite Arroyo y Luis Rodríguez Olmo, entre
otros. Nótese que diez de los arriba mencionados llegaron
a ser peloteros de ligas mayores por su propio derecho.
Otros (Cabrera, Greason y Clarkson) no pudieron alcanzar
la misma fama y gloria debido al factor raza. De aquella
época solemne sobreviven Willie Mays, Don Zimmer, Valmy
Thomas, Ronnie Samford, Tite Arroyo, Victor Pellot, José
Pagán, el “Jíbaro Olmo, Jorge David Sackie, Julio Navarro,
Terín Pizarro y Peruchín Cepeda.
Pedrin Zorrilla
se distinguió en la política isleña al militar en las
filas del Partido Popular. Desde 1960 hasta 1968
representó en la Cámara Baja, por petición del Gobernador
Luis Muñoz Marín, uno de los Precintos de San Juan.
En el 1977
trabaja con los Cachorros de Chicago hasta su partida el 9
de abril de 1981 y sus restos descansan en el panteón
familiar del antiguo cementerio de Manatí. En su honor, el
Municipio de San Juan bautizó con su nombre a un coliseo
deportivo que se encuentra al lado sur del Estadio Hiram
Bithorn, En sus últimos años estuvo en la parte
gerencial de los Cangrejeros del Santurce.
Manatí y Santurce están estrechamente unidos al deporte
por vínculos históricos. Pedrín, el manatieño, implanta a
los Cangrejeros en el Escobar de Puerta de Tierra. Los
Cangrejeros luego se trasladan a Manatí bajo la tutela de
un manatieño, Tony Valentín, cuyo altruismo deportivo es
muy parecido al de Zorrilla. Cuán maravilloso sería si el
equipo ateniense le diera un reconocimiento póstumo a
Zorrilla en su centenario, y a los Cangrejeros de los años
cincuenta. Tal vez será la manera más efectiva de mostrar
nuestro agradecimiento hacia aquellos humildes peloteros
que jamás dijeron “no” al béisbol boricua.
|