|
|
|
|
de la Parroquia Nuestra Señora del Mar. Barrio Boquillas |
|
|
![]() Midis por Cuqui Valentín |
||
| Las
fiestas de cruz
Las fiestas de cruz consisten en cantarle cánticos a la Santa Cruz, a la Virgen María y a la hermosa naturaleza desplegada en el mes de mayo. Esto se lleva a cabo durante nueve días consecutivos en ese mes primaveral en que la Iglesia Católica celebra la fiesta litúrgica de la Inversión de la Santa Cruz. Se realizan en alguna calle o plaza pública o en hogares particulares. Se construye un altar adornado con flores naturales, con nueve escalones en los que cada noche se va colocando la cruz hasta llegar al más alto. Se cantan 19 canciones o motivos. Igual que en los Rosarios Cantaos, la música es antifonal o congregacional donde hay una voz cantante y el resto del pueblo le responde repitiendo el estribillo. Sin embargo, ninguno de los cánticos, incluyendo las letanías que se suelen cantar en latín, son de índole litúrgicos, sino más bien de un clima "profano" para muchos. En el acompañamiento de la música predomina el ritmo ternario (tres por cuatro) propio del vals criollo o de la guaracha antillana. Las últimas canciones, como la Guaracha a Mayo, y la despedida a la Santa Cruz toman un aire musical más alegre y hasta pícaro que propician que, en frecuentes ocasiones, se termine con un baile de regocijo, muchos dulces del país, horchatas, maví y refrescos proporcionados por los patrocinadores de esa noche. Las fotos muestran la Fiesta de Cruz celebrada frente al portal de la Parroquia Nuestra Señora del Mar, en el barrio Boquillas. |
El orígen de las fiestas de cruz Cuentan que el día 2 de mayo de 1787 hubo un gran temblor de tierra que llenó de consternación a todos los habitantes de esta isla y, en verdad que tuvieron razón para asustarse aquellas buenas gentes,puesto que - según dicen - fue el temblor más violento y prolongado de cuantos registra la historia de Puerto Rico.
Por generaciones, la familia
Santana de Manatí, continuó la tradición. En la década del 1940,
Juan Santana las celebraba en Los Espinillos, un sector de El Abra. Para
el año de 1970, Felito Montañez revivió la tradición en el
casco urbano del pueblo. |
|