Tintillo. Árbol de Navidad Boricua


  Esta noche es Noche Buena, vamos al bosque hermanitos, a cortar un arbolito, porque la noche es serena...y así, cantando esta canción de José Antonio Salamán, nos adentrábamos en el monte, machete en mano, a buscar un "palito" de Tintillo. Era lo mas que se asemejaba a un Pino. Lo cortábamos con mucho cuidado, pues el tronco y las ramas tienen espinas. Los adornos eran confeccionados con cartulina y papel crepé. Para la estrella, bolitas, lágrimas y campanitas utilizábamos papel plateado obtenido de cajas de dulces y cajetillas de cigarrillos. Cintas y lazos de tela. Y por último, colocábamos las velitas, de las usadas en los bizcochos de cumpleaños. Éstas se encendían una sola vez, cuando la mesa estaba lista para la cena de Noche Buena, durante la oración de gracias al Creador por todo lo bueno concedido en el año ya próximo a terminar. El "encendío" de Navidad duraba solo unos breves momentos, pues las velitas se consumían muy rápido, pero había un no sé qué de mágico en aquel instante. El año siguiente fué
adornado con bombillitas eléctricas. Eran mucho mas grandes que las utilizadas en la actualidad.
  La primera persona en importar y adornar un árbol de navidad en Puerto Rico, fué el Dr. Agustín Stahl,aguadillano de padre alemán y madre holandesa. En el 1866 colocó un árbol de navidad en el patio de su residencia en Bayamón, y lo colmó de golosinas y regalos para los niños pobres de la vecindad. La costumbre se extendió rápidamente por todo el país. 

Arbolito, arbolito, campanitas te pondré.... al recién nacido te voy a ofrecer.

 
       Rama de Tintillo