MIENTRAS EN Manatí las autoridades
intentan estabilizar un mogote desde el cual cayeron gigantescas
rocas que destruyeron varias residencias, la organización
conservacionista Ciudadanos el Carso denunció el viernes que es
el Gobierno el responsable de situaciones como ésta al aprobar
proyectos residenciales en áreas susceptibles a deslizamientos en
la región cárstica de Puerto Rico.
"Mientras el Gobierno continúe ignorando
la realidad de nuestro entorno natural y siga violando las leyes y
reglamentos que rigen los usos del suelo al proponer proyectos en
zonas peligrosas, continuaremos sufriendo este tipo de situación
en ocasiones futuras" indicó Abel Vale, portavoz de la
organización, refiriéndose a los deslizamientos reportados en
Manatí.
La semana pasada ocho residencias de la segunda
sección de la urbanización Los Rosales quedaron reducidas a
escombros luego que gigantescas rocas cayeran de un mogote aledaño.
Otras cuatro casas sufrieron también daños considerables.
Residencias de esta urbanización fueron construidas alrededor de
un mogote y sobre terreno calizo, área que se caracteriza por sus
sumideros, cuevas y acuíferos subterráneos.
"No ha sido la naturaleza la culpable de
estos eventos (deslizamientos y hundimientos), sino el Gobierno
que, a través de sus acciones o falta de éstas, ha ocasionado
estos desastres", señaló Vale.
No es la primera vez que ocurre una situación
como ésta. Vale recordó que en la urbanización Valle de Aramaná,
en Corozal, tras el paso de la tormenta Jeanne en septiembre
pasado, residentes de esa comunidad denunciaron que el terreno
sobre el cual están enclavadas sus casas comenzó a hundirse.
Previamente, habían advertido sobre desbordamiento continuo de
aguas sanitarias provenientes de pozos sépticos debido al drenaje
deficiente del terreno, bajo el cual hay mucha agua.
En Manatí también, en la urbanización Monte
Verde, se han reportado residencias con grietas y daños
estructurales. Algunas colapsaron por completo. Esta comunidad fue
erigida sobre un área de sumideros rellenada por el proyectista.
Vale advirtió sobre la construcción de 711
residencias en un área de sumideros y rodeada de mogotes en el
Barrio Pugnado Afuera de Vega Baja, propuestas por el Departamento
de la Vivienda y que al presente se encuentran ante la consideración
de la Junta de Planificación (JP), así como otros proyectos de
interés social propuestos por la presente administración en la
región del carso.
Vale denunció a su vez que la presente
administración ha estado violando la Ley para la Conservación de
la Fisiografía Cárstica de Puerto Rico al proponer proyectos en
esta zona. Esta ley ordenó al Departamento de Recursos Naturales
y Ambientales (DRNA) a completar un estudio en agosto de 2001 en
el cual se delimitaran las áreas del carso que protegerían y
especificaría aquellas donde se permitirían movimientos y
extracciones de terreno.
Las recomendaciones del estudio resultarían en
enmiendas al Reglamento para la Extracción de Materiales de la
Corteza Terrestre, así como a la adopción de zonificación nueva
por parte de la Junta de Planificación. Ninguna de estas labores
ha sido realizada, declaró.