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Manatí- Por ser uno de los pueblos más
antiguos del País, Manatí tiene en su centro urbano
edificaciones de gran valor histórico, como la que albergó al
antiguo Banco Territorial Agrícola de Puerto Rico.
Durante muchos años, esa estructura permaneció abandonada, pero
fue rescatada por la doctora Carmen Gloria Padilla. Era más
fácil comprar un terreno y construir un par de edificios, que
adquirir varios en ruinas, para restablecerlos y convertirlos en
espacios útiles. Pero Padilla sabía que esfuerzo era meritorio,
no sólo tendría su oficina en un edificio histórico, sino que le
devolvería a Manatí una porción del especial paisaje de inicios
del siglo 20.
El viejo edificio, ubicado en la calle Patriota Pozo, conserva
su nombre en la entrada. Se construyó en el 1920. También fue
propiedad del Banco Popular de Puerto Rico y luego lo adquirió
el ex alcalde de Manatí Joaquín Rosa. Pasó muchos años en el
olvido hasta que en 1992 Padilla lo adquirió.
El edificio estaba en ruinas. El segundo nivel había servido de
casino y, según ella, fue el último que cerró en 1961.
Sin embargo, con la asesoría del Instituto de Cultura
Puertorriqueña (ICP), el edificio pudo ser restaurado en su
totalidad. Los trabajos duraron 37 meses.
Padilla explicó que “el machihembrado del techo es idéntico al
original, pero hubo que traerlo de América del Sur, lo mismo que
el piso. Se sacó un pedazo para hacerlo de la misma piedra y del
mismo color. Las vigas son las originales y las forramos. Hay
dos tipos de molduras que se hicieron como eran. Las puertas se
hicieron de caoba en la misma forma y las rejas también tienen
su historia. Si uno se fija bien, no son iguales porque eso lo
hacían antes a mano”.
Y así, cada rincón del edificio tiene su historia. Contó que la
estructura se llevó a lo más cercano de su forma original.
Pero el desafío mayor sería la reconstrucción de tres
estructuras en la calle Ramos Vélez. No había casi nada que
restaurar. Allí fue necesario reconstruir y, a pesar de las
pocas referencias gráficas que encontró, lo logró.
“En la calle Ramos Vélez había tres edificios. El dueño era
Ramón Meléndez, pero siempre las mantuvo aparte. Una era de las
casas más antiguas que existían en Manatí. Se cree que era del
1850. Era de barro. Fue cuartel de la Policía, fue fábrica de
tabaco y luego la parte de arriba fueron apartamentos”, explicó
la propietaria que los convirtió en apartamentos de alquiler
para personas mayores de 50 años. Para reconstruir los tres
edificios, también fue necesaria la intervención del ICP.
¿Lo volvería a hacer? “Es bien difícil. No imposible, pero sí
bien difícil. Cuando uno decide hacerlo tiene que involucrarse y
saber que conlleva mucho sacrificio”, sostuvo.
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