Renace imponente

El Nuevo Día  domingo, 28 de octubre de 2007
Por 
Sandra J. Kuilan Torres


 


La estructura, ubicada en el centro urbano de Manatí y construida en 1920, fue restaurada en su totalidad con la asesoría del ICP. Los trabajos duraron 37 meses.

 

Tras décadas de abandono, el antiguo Banco Territorial de Manatí recupera su apariencia original.

Manatí- Por ser uno de los pueblos más antiguos del País, Manatí tiene en su centro urbano edificaciones de gran valor histórico, como la que albergó al antiguo Banco Territorial Agrícola de Puerto Rico.

Durante muchos años, esa estructura permaneció abandonada, pero fue rescatada por la doctora Carmen Gloria Padilla. Era más fácil comprar un terreno y construir un par de edificios, que adquirir varios en ruinas, para restablecerlos y convertirlos en espacios útiles. Pero Padilla sabía que esfuerzo era meritorio, no sólo tendría su oficina en un edificio histórico, sino que le devolvería a Manatí una porción del especial paisaje de inicios del siglo 20.

El viejo edificio, ubicado en la calle Patriota Pozo, conserva su nombre en la entrada. Se construyó en el 1920. También fue propiedad del Banco Popular de Puerto Rico y luego lo adquirió el ex alcalde de Manatí Joaquín Rosa. Pasó muchos años en el olvido hasta que en 1992 Padilla lo adquirió.

El edificio estaba en ruinas. El segundo nivel había servido de casino y, según ella, fue el último que cerró en 1961.

Sin embargo, con la asesoría del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), el edificio pudo ser restaurado en su totalidad. Los trabajos duraron 37 meses.

Padilla explicó que “el machihembrado del techo es idéntico al original, pero hubo que traerlo de América del Sur, lo mismo que el piso. Se sacó un pedazo para hacerlo de la misma piedra y del mismo color. Las vigas son las originales y las forramos. Hay dos tipos de molduras que se hicieron como eran. Las puertas se hicieron de caoba en la misma forma y las rejas también tienen su historia. Si uno se fija bien, no son iguales porque eso lo hacían antes a mano”.

Y así, cada rincón del edificio tiene su historia. Contó que la estructura se llevó a lo más cercano de su forma original.
Pero el desafío mayor sería la reconstrucción de tres estructuras en la calle Ramos Vélez. No había casi nada que restaurar. Allí fue necesario reconstruir y, a pesar de las pocas referencias gráficas que encontró, lo logró.

“En la calle Ramos Vélez había tres edificios. El dueño era Ramón Meléndez, pero siempre las mantuvo aparte. Una era de las casas más antiguas que existían en Manatí. Se cree que era del 1850. Era de barro. Fue cuartel de la Policía, fue fábrica de tabaco y luego la parte de arriba fueron apartamentos”, explicó la propietaria que los convirtió en apartamentos de alquiler para personas mayores de 50 años. Para reconstruir los tres edificios, también fue necesaria la intervención del ICP.

¿Lo volvería a hacer? “Es bien difícil. No imposible, pero sí bien difícil. Cuando uno decide hacerlo tiene que involucrarse y saber que conlleva mucho sacrificio”, sostuvo.