www.manati.info

Noticias - Artículos

Fotos de Manatí

 

“Me gustan los retos”
domingo, 13 Febrero 2011 

Por Jorge L. Pérez / Primera Hora

Carlos Beltrán se prepara para una temporada crucial al mismo tiempo le dedica tiempo al nacimiento de la Carlos Beltrán Baseball Academy .
 


 

El Estelar pelotero posa frente a la fachada de la Carlos Beltrán Baseball Academy, un proyecto que comenzó a idear hace más de seis años. (El Nuevo Día / Ángel M. Rivera).

A pedido del fotoperiodista, Carlos Beltrán se da un paseíto por el interior del edificio de lo que desde agosto cobrará vida como la Carlos Beltrán Baseball Academy en predios del municipio de Florida.

Y mientras bullen a su alrededor trabajadores con cascos y los típicos ruidos de construcción, al caminar Beltrán delata una leve cojera, recuerdo, probablemente, de la operación de la rodilla izquierda que le hizo perder la primera mitad de su temporada del año pasado con los Mets de Nueva York.

Según confiesa el manatieño de 33 años de edad, aún no está “al cien por ciento” para la temporada que comienza en abril, y uno se queda con la duda de si, para él, no hubiese sido tal vez más recomendable estar dedicándole ahora el “cien por ciento” de su atención a la mejoría de su condición física que a estar visitando una obra en construcción.

Pero fue él mismo quien, al recibir un acercamiento de El Nuevo Día para La Gran Entrevista, pidió que la misma se la hicieran en el proyecto de construcción de: la Academia en la que alrededor de 120 jovencitos que han mostrado su habilidad para el béisbol comenzarán a cursar los últimos tres años de escuela superior a la vez que perfeccionan sus dotes peloteriles.

Tal como lo afirma Beltrán, será una empresa por todo lo alto: “Esto no fue algo que a mí se me ocurrió el año pasado”, dice. “Son seis o siete años los que llevo pensando en esto”.

Él mismo aportó -de su bolsillo- la suma de $2 millones para echar a correr la Academia, que requerirá una inversión inicial de $6 millones, y él quisiera dejarlo todo andando antes de marcharse el 18 de este mes al estado de la Florida para unirse a los entrenamientos de los Mets, en lo que se perfila como una temporada crucial para su carrera: con ella expira su contrato de siete años y $119 millones.

En ese sentido, el otrora Novato del Año de la Liga Americana que en ocho ocasiones ha remolcado más de 100 carreras y promedia .282 con 280 jonrones en su carrera de 13 años, está obligado a registrar otra de sus mejores campañas con tal de alcanzar otro contrato de alto nivel.

Y tendrá que hacerlo después de haber perdido buena parte de las últimas dos temporadas debido a la lesión de su rodilla.


Tú vives en Puerto Rico, ¿no?

Si... tan pronto se acaba la temporada yo vengo para acá. Puerto Rico es de donde yo soy, mi familia es de aquí, mis papás viven aquí. Cuando la temporada se acaba en Estados Unidos, que es en octubre o noviembre, dependiendo de cuán lejos uno llegue en los ‘playoffs’, ya está frío. Es un lugar donde tú no quieres estar. Uno quiere el clima cálido y creo que esa es una de las mejores cosas que ofrece Puerto Rico.


Obviamente, cuando estás en Nueva York vives allá.

Sí, tengo mi residencia en Nueva York, y también mi apartamento. Es parte de nuestra propiedad.

Y tu esposa Jessica y tu hija están contigo allá.

Sí.

Tu hija Ivana debe estar bastante grande ya.

Tiene tres años y dos meses.

Después que nació, dijiste que querían tener más hijos.

Estamos planeando tener uno que otro más. Estamos orándole a papito Dios para que nos dé esa oportunidad. Creo que ya estamos preparados.

A Ivana nos la hemos gozado al máximo. Es la bendición más grande que Dios puede darnos a nosotros como seres humanos, y nosotros, que estuvimos soñando con ese momento de ser padres, nos la hemos disfrutado al máximo.

Fue el tercer intento de tu esposa, ¿no?

Eso es así. Ella perdió los primeros dos bebés, y en su momento eso fue algo duro para ella, para mí y para la familia, pero Dios nos dio la oportunidad por tercera vez y nos bendijo con una niña que es inteligente, supersaludable... y nosotros estamos felices.

Tengo entendido que entre tus amigos se encuentran Jlo y Marc Anthony.

Sí, los conocemos, hemos compartidos con ellos varias veces en Nueva York. Ellos viven como a unos 10 minutos de nuestra casa en Nueva York.

De vez en cuando nos reuníamos en la noche después de un juego. A veces cuando teníamos un día libre ellos iban a casa o, si no, nosotros los visitábamos a ellos.

Pero ahora mismo están viviendo en Los Ángeles y estamos un poquito más lejos, pero igual seguimos sintiendo lo mejor por ellos. Yo le deseo lo mejor a Marc... Marc es un hombre supertalentoso, es fanático de los Mets, fanático de Nueva York, fanático mío... puertorriqueño, imáginate.

¿Qué más le puede desear uno a unos puertorriqueños que están representándonos a un nivel así de alto? Yo creo que como puertorriqueños eso es lo que nos hace un poquito de falta, respaldar a nuestra gente.

¿Cómo se conocieron?

Fue por un concierto. Mi esposa había ido a un concierto, él supo que ella estaba allí, le dijo a mi esposa que quería conocerme. Después fuimos a otro concierto... ahí fuimos a ‘backstage’. De ahí, cuando ellos vienen a Puerto Rico se quedan en mi casa en Bahía (el Bahía Beach Resort & Golf Club, en Río Grande, donde Beltrán compró una residencia hace tres años).

Eso quiere decir que muchas veces vienen de incógnito... y la gente no se entera.

(Riendo) No sé si la gente en general sabe que ellos vienen, pero yo sí lo sé.

¿Cuándo fue la última vez que se vieron?

Lo vimos en La Concha, cuando hizo un concierto en Puerto Rico, ahora recientemente.

Hablando de celebridades, también tienes una buena amistad con (el legendario golfista) Chichí Rodríguez.

Si... ese es el señor que yo considero que cuando necesitas un buen consejo él es quien te lo va a dar.

¿De dónde lo conoces?

Lo conozco cuando empecé a hacer mis primeros eventos (benéficos) en Puerto Rico. Él fue una persona que me dio la mano... hicimos una conferencia de prensa en su casa.

Es una persona a la que en realidad admiro y respeto un montón; una persona llena de energía... a mí me encanta compartir con él porque muchas veces cuando uno está jugando pelota y le duele aquí y le duele allá; pero cuando uno le pregunta a Chichí ‘Chichí, ¿cómo tú estás?’, él te dice ‘muchacho, ¡como un toro de fuerte!’.

¿Tú juegas golf?

Juego malo.

¿Has jugado con él?

Sí, he compartido... las 10 ó 15 veces que he jugado golf, yo diría que como nueve he jugado con él.

¿Y él te cochea?

Sí, me cochea, pero yo diría que el aprendiz es malo.

En tus entrenamientos de preparación para esta temporada, ¿has hecho algo diferente debido a la lesión?

He tenido que hacer varios ajustes. Por supuesto, no puedo entrenar como entrenaba cinco o seis años atrás, pero sí estoy entrenando fuerte, haciendo mis rutinas en la pista, en el gimnasio, los ejercicios en la piscina, en la caja de bateo... lo único es que antes le dedicaba cinco o seis horas y ahora le dedico cuatro horas, y a veces cinco.

Cuando uno tiene una situación en la rodilla, uno tiene que ser más cauteloso. Ahora uno tiene que buscar ejercicios que tengan el mismo efecto, pero que sean de menos impacto en la rodilla.

El año pasado, cuando regresaste a juego, obviamente no estabas completamente recuperado. ¿Piensas ahora que fue una equivocación tuya?

No, equivocación no... jamás. Yo creo que cuando tú eres pelotero, amas jugar béisbol y tu cuerpo te dice que puedes hacerlo, ¿por qué vas a estar sentado cuando puedes estar en el terreno de juego?

Aunque no estuvieras al cien por ciento.

Aunque no estuviera al cien por ciento. Pero mi lesión nunca iba a llegar al cien por ciento. Y ahora mismo yo no he llegado al cien por ciento. Todavía algunas veces siento alguna dificultad haciendo una que otra cosa. Pero hay algo que he escuchado siempre de otros coaches cuando uno tiene lesiones: Un 70 por ciento mío puede ser mejor que un cien por ciento de otro jugador.

Yo lo que quiero es salud... es lo más que uno necesita para cumplir su sueño. Batear bien, jugar bien... yo me voy a encargar de trabajar fuerte para llegar a eso. Pero lo más importante de todo es la salud.

Este es tu último año de contrato. Muchas veces, cuando se entra a su último año de contrato, el jugador o el equipo están pensando en renegociar...

Ahora mismo yo estoy pensando en terminar mi último año de contrato. Si ellos quieren que yo siga en el equipo, ya eso con cosas de negocios, y deben comunicarse con mi agente (Scott Boras), y mi agente me dejará saber a mí.

Yo siempre he dicho que me gustaría terminar mi carrera en Nueva York, pero ya esas son decisiones que no están en mis manos. Lo único que está en mis manos es lo que yo haga en esta temporada.

El último año de contrato también tiene la particularidad de que es el que puede decidir el tipo de contrato que un jugador va a recibir al hacerse agente libre...
Todos los años son importantes para mí como jugador, aunque mucha gente piensa que por ser el último año uno siente un poquito más de presión. Pero yo no me siento así: si yo tengo la salud, tengo mucha confianza en lo que yo puedo hacer en el terreno de juego y que los números van a estar ahí. Sé que voy a competir, que voy a dar el máximo. Soy una persona a la que le gusta trabajar. Me gustan los retos... es por es que estamos metidos aquí (en la Academia)...

Ya tú has dicho que la idea de la Academia es que los muchachos de ahora tengan mejores oportunidades de las que tú tuviste...

Bueno, esto es algo que Dios ha puesto en mi corazón. Cinco o seis años atrás hice mi fundación con la mentalidad de algún día hacer algo por lo que yo tuviera pasión y fuera de beneficio para los jóvenes de Puerto Rico y el año pasado y antepasado fueron los primeros en que decidimos hacer esta ‘high school’ de béisbol. ¿Por qué ‘high school’? Pues porque la educación es algo que todo el mundo merece. Cuando tú le provees una buena educación a un joven, le estás creando unas oportunidades en su vida, abriéndole sus puertas. ¿Y por qué béisbol? Pues básicamente porque es el ingrediente para que este muchacho se mantenga motivado. Aunque también en el béisbol las oportunidades son grandísimas... muchos muchachos tienen la oportunidad de ser firmados, y otros tienen la oportunidad de irse a colegio, becados en un cien por ciento.

Es bonito cuando tú le brindas a otros la oportunidad de tener cosas que tú no tuviste...

Aparte de eso, ¿que piensas tú de la situación actual del béisbol puertorriqueño, cuando cada vez hay menos peloteros en Grandes Ligas y menos seleccionados en el sorteo?

Yo digo que parte de lo que está pasando es que el ‘draft’, por supuesto, ha provocado que no se firmen tantos jugadores.

La República Dominicana ni Venezuela pertenecen al ‘draft’ y por eso hay más peloteros dominicanos y venezolanos subiendo a las Mayores... incluso mexicanos.

El ‘draft’, honestamente, es algo que alguna gente ve aquí como un defecto. Yo lo que digo es que si va a haber ‘draft’, entonces lo que tenemos que hacer es mejorar las facilidades que existen en Puerto Rico para desarrollar peloteros a un nivel más alto.

Por último, aunque sé que vives aquí pocos meses al año, me imagino que habrás ido viendo una tendencia en la forma en que ha ido cambiando la vida en Puerto Rico. ¿Qué has notado?

Creo que nosotros como puertorriqueños -ya sea el gobierno, pero también nosotros individualmente- estamos viviendo unos tiempos difíciles. Por las razones que sean, sean de empleos o sean de criminalidad. Creo que debemos tener un poquito de más respeto por la vida, más respeto por las personas. Es triste cada vez que uno abre el periódico ve que mataron a cinco o seis en un día... por las razones que sean.

Puerto Rico tiene mucho que ofrecer, no solamente a nosotros los puertorriqueños, sino al mundo en general. Somos una isla que, aunque es pequeña en extensión, tenemos gente que tiene el poder y la capacidad de tener ideas y hacer cosas positivas por Puerto Rico. Todos debemos unirnos para lograr una respuesta a la situación que estamos teniendo.

Y una de esas respuestas es lo que tú estás haciendo con esta Academia.

Bueno, por supuesto, pero esto es algo pequeño. Debe haber muchas más cosas como ésta sucediendo en Puerto Rico en estos momentos para ayudar a que esas familias logren su sustento de vida.

 

Regresar a Novedades