A pedido del fotoperiodista, Carlos
Beltrán se da un paseíto por el interior del edificio de
lo que desde agosto cobrará vida como la Carlos Beltrán
Baseball Academy en predios del municipio de Florida.
Y mientras bullen a su alrededor trabajadores con cascos y
los típicos ruidos de construcción, al caminar Beltrán
delata una leve cojera, recuerdo, probablemente, de la
operación de la rodilla izquierda que le hizo perder la
primera mitad de su temporada del año pasado con los Mets
de Nueva York.
Según confiesa el manatieño de 33 años de edad, aún no
está “al cien por ciento” para la temporada que comienza
en abril, y uno se queda con la duda de si, para él, no
hubiese sido tal vez más recomendable estar dedicándole
ahora el “cien por ciento” de su atención a la mejoría de
su condición física que a estar visitando una obra en
construcción.
Pero fue él mismo quien, al recibir un acercamiento de El
Nuevo Día para La Gran Entrevista, pidió que la misma se
la hicieran en el proyecto de construcción de: la Academia
en la que alrededor de 120 jovencitos que han mostrado su
habilidad para el béisbol comenzarán a cursar los últimos
tres años de escuela superior a la vez que perfeccionan
sus dotes peloteriles.
Tal como lo afirma Beltrán, será una empresa por todo lo
alto: “Esto no fue algo que a mí se me ocurrió el año
pasado”, dice. “Son seis o siete años los que llevo
pensando en esto”.
Él mismo aportó -de su bolsillo- la suma de $2 millones
para echar a correr la Academia, que requerirá una
inversión inicial de $6 millones, y él quisiera dejarlo
todo andando antes de marcharse el 18 de este mes al
estado de la Florida para unirse a los entrenamientos de
los Mets, en lo que se perfila como una temporada crucial
para su carrera: con ella expira su contrato de siete años
y $119 millones.
En ese sentido, el otrora Novato del Año de la Liga
Americana que en ocho ocasiones ha remolcado más de 100
carreras y promedia .282 con 280 jonrones en su carrera de
13 años, está obligado a registrar otra de sus mejores
campañas con tal de alcanzar otro contrato de alto nivel.
Y tendrá que hacerlo después de haber perdido buena parte
de las últimas dos temporadas debido a la lesión de su
rodilla.
Tú vives en Puerto Rico, ¿no?
Si... tan pronto se acaba la temporada yo vengo para acá.
Puerto Rico es de donde yo soy, mi familia es de aquí, mis
papás viven aquí. Cuando la temporada se acaba en Estados
Unidos, que es en octubre o noviembre, dependiendo de cuán
lejos uno llegue en los ‘playoffs’, ya está frío. Es un
lugar donde tú no quieres estar. Uno quiere el clima
cálido y creo que esa es una de las mejores cosas que
ofrece Puerto Rico.
Obviamente, cuando estás en Nueva York vives allá.
Sí, tengo mi residencia en Nueva York, y también mi
apartamento. Es parte de nuestra propiedad.
Y tu esposa Jessica y tu hija están contigo allá.
Sí.
Tu hija Ivana debe estar bastante grande ya.
Tiene tres años y dos meses.
Después que nació, dijiste que querían tener más hijos.
Estamos planeando tener uno que otro más. Estamos orándole
a papito Dios para que nos dé esa oportunidad. Creo que ya
estamos preparados.
A Ivana nos la hemos gozado al máximo. Es la bendición más
grande que Dios puede darnos a nosotros como seres
humanos, y nosotros, que estuvimos soñando con ese momento
de ser padres, nos la hemos disfrutado al máximo.
Fue el tercer intento de tu esposa, ¿no?
Eso es así. Ella perdió los primeros dos bebés, y en su
momento eso fue algo duro para ella, para mí y para la
familia, pero Dios nos dio la oportunidad por tercera vez
y nos bendijo con una niña que es inteligente,
supersaludable... y nosotros estamos felices.
Tengo entendido que entre tus amigos se encuentran Jlo y
Marc Anthony.
Sí, los conocemos, hemos compartidos con ellos varias
veces en Nueva York. Ellos viven como a unos 10 minutos de
nuestra casa en Nueva York.
De vez en cuando nos reuníamos en la noche después de un
juego. A veces cuando teníamos un día libre ellos iban a
casa o, si no, nosotros los visitábamos a ellos.
Pero ahora mismo están viviendo en Los Ángeles y estamos
un poquito más lejos, pero igual seguimos sintiendo lo
mejor por ellos. Yo le deseo lo mejor a Marc... Marc es un
hombre supertalentoso, es fanático de los Mets, fanático
de Nueva York, fanático mío... puertorriqueño, imáginate.
¿Qué más le puede desear uno a unos puertorriqueños que
están representándonos a un nivel así de alto? Yo creo que
como puertorriqueños eso es lo que nos hace un poquito de
falta, respaldar a nuestra gente.
¿Cómo se conocieron?
Fue por un concierto. Mi esposa había ido a un concierto,
él supo que ella estaba allí, le dijo a mi esposa que
quería conocerme. Después fuimos a otro concierto... ahí
fuimos a ‘backstage’. De ahí, cuando ellos vienen a Puerto
Rico se quedan en mi casa en Bahía (el Bahía Beach Resort
& Golf Club, en Río Grande, donde Beltrán compró una
residencia hace tres años).
Eso quiere decir que muchas veces vienen de incógnito... y
la gente no se entera.
(Riendo) No sé si la gente en general sabe que ellos
vienen, pero yo sí lo sé.
¿Cuándo fue la última vez que se vieron?
Lo vimos en La Concha, cuando hizo un concierto en Puerto
Rico, ahora recientemente.
Hablando de celebridades, también tienes una buena amistad
con (el legendario golfista) Chichí Rodríguez.
Si... ese es el señor que yo considero que cuando
necesitas un buen consejo él es quien te lo va a dar.
¿De dónde lo conoces?
Lo conozco cuando empecé a hacer mis primeros eventos
(benéficos) en Puerto Rico. Él fue una persona que me dio
la mano... hicimos una conferencia de prensa en su casa.
Es una persona a la que en realidad admiro y respeto un
montón; una persona llena de energía... a mí me encanta
compartir con él porque muchas veces cuando uno está
jugando pelota y le duele aquí y le duele allá; pero
cuando uno le pregunta a Chichí ‘Chichí, ¿cómo tú estás?’,
él te dice ‘muchacho, ¡como un toro de fuerte!’.
¿Tú juegas golf?
Juego malo.
¿Has jugado con él?
Sí, he compartido... las 10 ó 15 veces que he jugado golf,
yo diría que como nueve he jugado con él.
¿Y él te cochea?
Sí, me cochea, pero yo diría que el aprendiz es malo.
En tus entrenamientos de preparación para esta temporada,
¿has hecho algo diferente debido a la lesión?
He tenido que hacer varios ajustes. Por supuesto, no puedo
entrenar como entrenaba cinco o seis años atrás, pero sí
estoy entrenando fuerte, haciendo mis rutinas en la pista,
en el gimnasio, los ejercicios en la piscina, en la caja
de bateo... lo único es que antes le dedicaba cinco o seis
horas y ahora le dedico cuatro horas, y a veces cinco.
Cuando uno tiene una situación en la rodilla, uno tiene
que ser más cauteloso. Ahora uno tiene que buscar
ejercicios que tengan el mismo efecto, pero que sean de
menos impacto en la rodilla.
El año pasado, cuando regresaste a juego, obviamente no
estabas completamente recuperado. ¿Piensas ahora que fue
una equivocación tuya?
No, equivocación no... jamás. Yo creo que cuando tú eres
pelotero, amas jugar béisbol y tu cuerpo te dice que
puedes hacerlo, ¿por qué vas a estar sentado cuando puedes
estar en el terreno de juego?
Aunque no estuvieras al cien por ciento.
Aunque no estuviera al cien por ciento. Pero mi lesión
nunca iba a llegar al cien por ciento. Y ahora mismo yo no
he llegado al cien por ciento. Todavía algunas veces
siento alguna dificultad haciendo una que otra cosa. Pero
hay algo que he escuchado siempre de otros coaches cuando
uno tiene lesiones: Un 70 por ciento mío puede ser mejor
que un cien por ciento de otro jugador.
Yo lo que quiero es salud... es lo más que uno necesita
para cumplir su sueño. Batear bien, jugar bien... yo me
voy a encargar de trabajar fuerte para llegar a eso. Pero
lo más importante de todo es la salud.
Este es tu último año de contrato. Muchas veces, cuando se
entra a su último año de contrato, el jugador o el equipo
están pensando en renegociar...
Ahora mismo yo estoy pensando en terminar mi último año de
contrato. Si ellos quieren que yo siga en el equipo, ya
eso con cosas de negocios, y deben comunicarse con mi
agente (Scott Boras), y mi agente me dejará saber a mí.
Yo siempre he dicho que me gustaría terminar mi carrera en
Nueva York, pero ya esas son decisiones que no están en
mis manos. Lo único que está en mis manos es lo que yo
haga en esta temporada.
El último año de contrato también tiene la particularidad
de que es el que puede decidir el tipo de contrato que un
jugador va a recibir al hacerse agente libre...
Todos los años son importantes para mí como jugador,
aunque mucha gente piensa que por ser el último año uno
siente un poquito más de presión. Pero yo no me siento
así: si yo tengo la salud, tengo mucha confianza en lo que
yo puedo hacer en el terreno de juego y que los números
van a estar ahí. Sé que voy a competir, que voy a dar el
máximo. Soy una persona a la que le gusta trabajar. Me
gustan los retos... es por es que estamos metidos aquí (en
la Academia)...
Ya tú has dicho que la idea de la Academia es que los
muchachos de ahora tengan mejores oportunidades de las que
tú tuviste...
Bueno, esto es algo que Dios ha puesto en mi corazón.
Cinco o seis años atrás hice mi fundación con la
mentalidad de algún día hacer algo por lo que yo tuviera
pasión y fuera de beneficio para los jóvenes de Puerto
Rico y el año pasado y antepasado fueron los primeros en
que decidimos hacer esta ‘high school’ de béisbol. ¿Por
qué ‘high school’? Pues porque la educación es algo que
todo el mundo merece. Cuando tú le provees una buena
educación a un joven, le estás creando unas oportunidades
en su vida, abriéndole sus puertas. ¿Y por qué béisbol?
Pues básicamente porque es el ingrediente para que este
muchacho se mantenga motivado. Aunque también en el
béisbol las oportunidades son grandísimas... muchos
muchachos tienen la oportunidad de ser firmados, y otros
tienen la oportunidad de irse a colegio, becados en un
cien por ciento.
Es bonito cuando tú le brindas a otros la oportunidad de
tener cosas que tú no tuviste...
Aparte de eso, ¿que piensas tú de la situación actual del
béisbol puertorriqueño, cuando cada vez hay menos
peloteros en Grandes Ligas y menos seleccionados en el
sorteo?
Yo digo que parte de lo que está pasando es que el ‘draft’,
por supuesto, ha provocado que no se firmen tantos
jugadores.
La República Dominicana ni Venezuela pertenecen al ‘draft’
y por eso hay más peloteros dominicanos y venezolanos
subiendo a las Mayores... incluso mexicanos.
El ‘draft’, honestamente, es algo que alguna gente ve aquí
como un defecto. Yo lo que digo es que si va a haber ‘draft’,
entonces lo que tenemos que hacer es mejorar las
facilidades que existen en Puerto Rico para desarrollar
peloteros a un nivel más alto.
Por último, aunque sé que vives aquí pocos meses al año,
me imagino que habrás ido viendo una tendencia en la forma
en que ha ido cambiando la vida en Puerto Rico. ¿Qué has
notado?
Creo que nosotros como puertorriqueños -ya sea el
gobierno, pero también nosotros individualmente- estamos
viviendo unos tiempos difíciles. Por las razones que sean,
sean de empleos o sean de criminalidad. Creo que debemos
tener un poquito de más respeto por la vida, más respeto
por las personas. Es triste cada vez que uno abre el
periódico ve que mataron a cinco o seis en un día... por
las razones que sean.
Puerto Rico tiene mucho que ofrecer, no solamente a
nosotros los puertorriqueños, sino al mundo en general.
Somos una isla que, aunque es pequeña en extensión,
tenemos gente que tiene el poder y la capacidad de tener
ideas y hacer cosas positivas por Puerto Rico. Todos
debemos unirnos para lograr una respuesta a la situación
que estamos teniendo.
Y una de esas respuestas es lo que tú estás haciendo con
esta Academia.
Bueno, por supuesto, pero esto es algo pequeño. Debe haber
muchas más cosas como ésta sucediendo en Puerto Rico en
estos momentos para ayudar a que esas familias logren su
sustento de vida.