La serie final I de la Liga del
Atlántico entre los Atenienses de Manatí y los Montañeses
de Utuado fue paralizada ayer hasta tanto no se celebre
mañana una vista en las oficinas de la Federación, a raíz
del motín que se suscitó en el partido del viernes en el
estadio Pedro Román Meléndez.
El presidente de la Federación, Israel Roldán, canceló el
partido pautado para ayer en el neutral estadio Luis
Rodríguez Olmo porque, según reza el comunicado, ambos
apoderados se negaron a jugar.
“El presidente conducirá una vista administrativa con los
dos apoderados (Francisco Javier Artau de Utuado y Pedro
Vargas de Manatí) en la Federación y ambos pueden
enfrentar fuertes sanciones", señaló el director de
torneo, Carlos Maysonet.
Sin embargo, el apoderado de los Atenienses indicó ayer
que la decisión de no jugar se debe a que no se pudo
coordinar a tiempo la seguridad.
“Como el juego lo cambiaron de parque tan repentinamente,
no hubo tiempo para coordinar con los oficiales, pero
tenemos la mejor intención de resolver este incidente y
jugar”, indicó.
Una trifulca entre fanáticos interrumpió el partido del
viernes en el estadio de Manatí, en el que varios
jugadores abandonaron el terreno de juego. El ex jugador
de las Mayores, José “Tony” Valentín, y otros tres
peloteros de Utuado fueron suspendidos por un partido.