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MANATI - El jardinero Carlos Beltrán dio ayer sus
razones para desistir de la idea de jugar en la pelota invernal con la
novena de su pueblo natal.
Hace un mes, el guardabosque manatieño había manifestado su intención de
unirse a los Atenienses en algún momento de la temporada.
No obstante, en las pasadas semanas descartó tal alternativa para
dedicarse de lleno a una serie de entrenamientos que le ordenó la
organización de los Mets de Nueva York con el objetivo de fortalecer su
cuerpo y evitar otra lesión en el cuádricep, específicamente.
"Estuve un tiempo considerando la idea de jugar. Al principio pensé
rehabilitarme, entrenar y coger, al menos, un turno", confesó ayer.
"Pero al cambiar el entrenamiento, estoy pasando más tiempo en el
gimnasio, en la pista y en el parque. Estoy en otra fase de mi
entrenamiento, y estoy saliendo explotado", explicó Beltrán, luego de un
recorrido al Manatí Medical Center donde obsequió diversos juguetes a
los niños.
El entrenamiento, según Beltrán, fue diseñado por los entrenadores de la
organización. Precisó que las rutinas son parecidas a las que realizan
en los campos primaverales.
Beltrán quiere llegar lo más saludable posible al 'spring trainning', y
evitar otra molestia en el cuádricep que, según él, fue factor en su
bajo rendimiento en la pasada temporada, su primera con los Mets, luego
de pactar un contrato de siete años y $119 millones.
"Tengo que invertir en mi cuerpo y en eso me estoy enfocando ahora
mismo", acentuó Beltrán, al señalar que cuenta con los servicios de una
nutricionista y de un 'chef' para cumplir con una dieta balanceada.
Beltrán no llenó las expectativas de la fanaticada neoyorquina al
promediar .266 con 18 jonrones y 78 carreras remolcadas. Anotó 83
carreras y se robó 17 bases.
Mientras tanto, Beltrán sigue comprometido con su participación en la
Copa Mundial.
Él dijo que ha estado atento, a través de la prensa, lo que ha estado
aconteciendo referente a la negativa del Gobierno de los Estados Unidos
de permitir la participación de Cuba en el certamen y la posibilidad de
que Puerto Rico no sea la sede de las primeras dos rondas del torneo.
"La política no tiene nada que ver con el deporte. A Cuba se le debe dar
la oportunidad de jugar y que demuestre su talento. Me gustaría que
jugaran", dijo Beltrán, cuyo deseo es jugar ante su gente en el estadio
Hiram Bithorn.
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