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Renace el Antiguo Casino Puertorriqueño de
Manatí
23 enero 2008
Por
Sandra J. Kuilan Torres/El Norte
MANATI / Fue a mediados de la década del 40 cuando languideció la
gran época de los casinos en la Atenas de Puerto Rico. Pero tan
pronto como en febrero de este año, el Antiguo Casino
Puertorriqueño volverá a lucir esplendoroso y reabrirá sus puertas
aunque con nueva finalidad.
La estructura es de estilo neoclásico, construida en hormigón,
madera y zinc. En su fachada llaman la atención las enormes
columnas y los frisos que enmarcan puertas y ventanas. Aunque su
interior sufría de gran deterioro, los elementos de su exterior
permanecían en condiciones propicias para su restauración.
El edificio perteneció a la familia Brunet-Calaf pero fue heredado
por Antonio Vidal Ramos. Posteriormente fue adquirido por el
gobierno municipal de Manatí. La fachada, aunque abandonada, se
negaba a perder su encanto. Mientras, los problemas de filtración,
hongos y corrosión deterioraban su interior de manera
inmisericorde.
Según una descripción que aparece en el memorial explicativo para
su restauración, “el edificio está construido en paredes de
hormigón armado con techumbre de armazones de madera, cubiertos
con planchas de zinc”. Añade que “la losa estructural entre piso
es de hormigón armado sobre vigas de hormigón en ambas
direcciones”.
El ventanal original era de hojas madera en celosías y cubiertas
con postigos. Tenía varios tipos de puertas, también de madera y
en celosías con postigos. Del primer piso quedaron algunas losas
del país. Otras partes estaban en cemento pulido y terrazo,
bastante deteriorado. Se encontró evidencia de que el segundo piso
era en madera.
En el recinto, que tanto jolgorio ofreció a los manatieños, no
quedaba nada de lo que fueron sus baños. Tal vez porque fueron
vandalizados. Lo mismo ocurrió con la cocina.
El costo de la restauración es de aproximadamente $1.6 millones.
Una vez concluidos los trabajos, la estructura albergará el Salón
de la Asamblea Municipal en el espacio que debió ser el salón de
baile. Le seguirá la Corte de Instancia Municipal. El antiguo
casino también será sede de la Oficina de Turismo del municipio.
El profesor Germán Laureano Ortega, en su novela Cerro Gandía,
dedica parte del séptimo capítulo al recuerdo de los tiempos de
gloria del Casino Español en Manatí. Cuando las actividades
propias del lugar empujaban a los visitantes a encuentros amorosos
a veces furtivos.
También en el libro Manatí 500 años de historia, Hernández
Hernández menciona que en el 1944 el presidente del Casino Español
lo era Víctor García; a la sazón el presidente del Puertorriqueño
era el Dr. Otero López.
Ya en los años 40, los casinos empezaban a
agonizar e iban surgiendo nuevas organizaciones a las que se
desplazaban los miembros de estos centros de tertulia.
Sin embargo, próximamente, con el mismo fervor de antaño, las
familias de la Ciudad Atenas verán abrirse nuevamente las puertas
del Antiguo Casino Puertorriqueño y probablemente la puerta de un
mundo lleno de recuerdos. El costo de la restauración es de cerca
de $1.6 millones.
Una vez concluidos los trabajos, la estructura albergará el Salón
de la Asamblea Municipal en el espacio que, en sus tiempos, debió
ser el salón de baile. Le seguirá la Corte de Instancia Municipal.
El antiguo Casino también será sede de la Oficina de Turismo del
municipio. Para darle más gloria al lugar, el pintor manatieño
Carmelo Sobrino, aportará con su talento.
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