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El Nuevo Día
sábado, 4 junio de 2005
Por Daniel Rivera Vargas
Dos familias fueron desalojadas ayer de sus residencias
tras un deslizamiento de tierra que destruyó parte de sus casas, en la
urbanización Manatuabón del barrio Río Saliente de Manatí.
La Policía informó que la tierra se desprendió a a eso de las 10:30
p.m., y que los siete habitantes de las residencias no sufrieron daño
físico.
“Estábamos en la habitación principal, yo estaba viendo el juego de
baloncesto y de repente mi esposa escuchó el ruido del monte bajar. Yo
pensé que era un trueno. Ella me dio la voz de alerta y me dijo que
recogiera a las nenas”, relató Luis Colón Villalobos, uno de los
afectados.
La pared del cuarto del matrimonio fue destruida por las piedras que
cayeron, por lo que Colón Villalobos reconoce que el resultado pudo ser
peor si el accidente hubiera ocurrido en la madrugada, mientras dormían.
El ingeniero, su esposa y sus dos hijas, una de 2 años y cuatro meses y
otra de 8 semanas, vivirán temporalmente en casa de su padre en Morovis,
narró. “(Estamos) agradecidos de que no pasó nada, todo fue
material, tranquilos nos recuperamos y vamos de nuevo, pa’ encima”,
afirmó Colón Villalobos.
En la propiedad de la familia de Jaime Otero Santiago -los otros
afectados- la tierra destruyó una columna de una terraza, explicó
Héctor Vega, subdirector de la agencia de manejo de emergencias del
Municipio de Manatí.
“El monte posterior a las residencias se vino abajo, se deslizó
completamente impactando las residencias”, destacó el funcionario
municipal.
El daño no fue mayor por que una pared contuvo parcialmente el
deslizamiento de la tierra, aunque no así las grandes piedras que
impactaron las casas, indicó Vega.
Personal de la Policía, la Agencia Estatal para el Manejo de
Emergencias, la Cruz Roja y la geóloga del Departamento de Recursos
Naturales, Ruth Vélez, acudieron al lugar, según se indico. Vega
aseguró que el incidente es completamente ajeno a otro ocurrido en el
mismo municipio hace unos meses, en el que parte de unas residencias de
desplomaron, en la urbanización Los Rosales. “Es un caso totalmente
aislado y distante”, afirmó.
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