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Detenidos 56 dominicanos en
Manatí
vie, 28 de octubre de 2005
Por: Cynthia López Cabán
Manatí - Salieron de Nagua - un pueblo al noreste de la
República Dominicana - cargando lo esencial para realizar la
peligrosa travesía hacia Puerto Rico, así como la ilusión ante la
posibilidad de iniciar una nueva vida.
Ese sueño, sin embargo, quedó trunco para los 56 inmigrantes (29
hombres y 27 mujeres) que fueron detenidos ayer mientras
intentaban entrar de forma ilegal al país por la playa Poza de
Mujeres del barrio Mar Chiquita en Manatí.
No se sabe cuántos viajeros lograron evadir a las Fuerzas Unidas
de Rápida Acción (FURA) y otros efectivos de la Policía que
llegaron al lugar para detenerlos. Tampoco se sabe si alguno de
los pasajeros de la rústica embarcación murió en el intento.
El comandante Antonio Rivera Estela del área de Arecibo explicó
que policías de Manatí y pueblos adyacentes se trasladaron a Mar
Chiquita en horas de la madrugada tras recibir una confidencia.
De inmediato, el grupo de indocumentados fue trasladado al Cuartel
de la Policía de Manatí, donde miembros del Negociado de
Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) los
registraron y asumieron jurisdicción.
Después del cateo, que se realizó en el patio del cuartel y frente
a los ojos de varios curiosos, los oficiales colocaron esposas
plásticas a la mayoría de los detenidos.
Al ser cuestionada sobre la razón para colocarles esposas de metal
a unos cuatro o cinco hombres, la agente especial a cargo, Marissa
Hernández, dijo que las esposas de plástico se habían acabado.
Esto a pesar de que un agente sostenía en sus manos varias esposas
plásticas.
Hernández también indicó que los detenidos serían transportados a
la Oficina de ICE en el área de San Patricio en Guaynabo.
Antes de partir, Luis Manuel Mendoza relató a El Nuevo Día que el
viaje en yola, que costó $1,600 por pasajero, tomó unas 30 horas y
que en la frágil embarcación viajaban más de 100 personas.
"Prefiero morir de un tiro que morir a plazos", afirmó el hombre
de 29 años, con el olor a salitre aún fresco en la piel.
"Tenemos que hacer esto porque nos estamos comiendo un cable",
agregó el padre de dos hijos.
Su compañero de viaje, que se identificó sólo como Antonio,
aseguró que volverá a intentar la hazaña porque en Puerto Rico se
gana en un día el salario que en la República Dominicana toma una
semana.
El portavoz de ICE, Iván Ortiz, sostuvo que después de la parada
en San Patricio, los indocumentados serían traslados al Centro de
Detención federal de Guaynabo o Aguadilla, dependiendo de la
disponibilidad de espacio.
Luego se tramitaría un documento de viaje a través del Consulado
de la República Dominicana para devolver a los 56 indocumentados a
su país.
Este trámite puede tomar entre dos a cuatro días, dijo.
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