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21 de junio de 2009
Por Aura N. Alfaro
El Nuevo Día
En los dos meses desde que comenzó su primera cosecha, el nuevo
proyecto de piñas en Manatí, Atenas Pineapple Inc. (API) ha
acaparado casi la totalidad de su mercado.
API es una corporación agrícola sin fines de lucro auspiciada por
el gobierno municipal de Manatí creada en octubre de 2007 con una
inversión de $10 millones.
El proyecto agrícola, que comenzó a sembrar la fruta hace un año,
empezó a cosechar el 18 de marzo, y ha logrado vender todo su
producto, dijo el alcalde de Manatí, Juan “Aubín” Cruz Manzano,
quien es presidente de API.
“Las cosechas han sido extremadamente exitosas”, dijo el alcalde,
quien señaló que el renacer de la producción de piña en el área
norte de Puerto Rico -en otrora la cuna de la fruta tropical - y
su venta incluso han superando las expectativas. API está
cosechando entre 35 a 40 toneladas por cuerda.
Desplaza a la importada
Y las ventas han sido igualmente buenas. En poco menos de dos
meses las piñas de API, mercadeada bajo la marca Atenas Pineapple
y el logo “Piña Rica de Puerto Rico”, prácticamente han acaparado
el mercado local.
“Estamos cubriendo alrededor del 90% del mercado de Puerto Rico, y
la piña local está desplazando a la importada”, aseguró el
funcionario municipal.
API está empacando y vendiendo cada semana entre 1,800 a 2,000
cajas de piña, de 30 libras cada una, a las empresas
distribuidoras y cadenas de detallistas de alimentos.
En esta fase, entre siembra, cosecha y empaque tiene de 35 a 40
empleados.
La lista de clientes de API incluye las importadoras y
distribuidoras de vegetales y frutas Empacadora Hill Brothers y
Caribbean Produce, y las cadenas Walmart, Amigo, Sam’s Club, Econo,
SuperMax, Pueblo y vendedores independientes que las revenden a
las plazas del mercado.
Con paso arrollador
La corporación también le está vendiendo varios cientos de
quintales de piña a granel a guagüeros de frutas y vegetales, y
personas que las usan para hacer piña colada y postres.
Cruz Manzano reveló que API está en negociaciones con la compañía
Green Pack of Puerto Rico, en Corozal, dedicada a la venta de
frutas y viandas rebanadas, trozadas, y empacadas en bolsas
plásticas selladas, conocida como “corte fresco” (fresh cut).
Carlos Santiago, comprador de Empacadora Hill Brothers, confirmó
que desde que comenzó a comprar piñas de API a finales de marzo y
desde entonces dejó de comprarle la fruta a suplidores en Costa
Rica y elogió su calidad.
Por su parte, Augusto Velázquez, gerente general, de Green Pack,
explicó que aparte de buen sabor la variedad de piña sembrada por
API tiene un color amarillo intenso que apela a la vista, lo que
conviene para el corte fresco.
Al igual que Santiago, confirmó que aunque el precio es un poco
más alto, prefiere la nueva piña local por la frescura, el periodo
de vida más largo, y porque elimina la espera, el papeleo y riesgo
inherente que conlleva la importación.
“Finalmente, la industria de piña de Puerto Rico se mudó a la
variedad MD2, la que se está cultivando y vendiendo en el mercado
internacional”, expresó Velázquez.
El ejecutivo elogió la iniciativa del alcalde de Manatí, de
invertir en traer esta variedad de piña. Explicó que la piña que
se cultivaba en el área norte de la Isla -utilizaba para producir
el jugo marca Lotus- era la Española Roja, de sabor dulce, pero
con características no favorable para venderse como frutas fresca.
Por dentro la Española Roja es un amarillo opaco y la corona verde
-la “moña”- tiene espinas, contrario a la de la MD2.
El secreto de la moña
Sheila Hernández, subdirectora ejecutiva y directora de Mercadeo y
Ventas de API, dijo que inicialmente, cuando se reunía con los
distribuidores estos le indicaban que el consumidor local estaba
acostumbrado a una piña sin “moña”, y recomendaban que se la
quitara. “Nosotros siempre estuvimos firme en que queríamos
destacar nuestra piña por su calidad, y su corona era el
distintivo de que es la de nuestra tierra”, indicó
Hernández reveló que hay dos compañías en Estados Unidos que le
han expresado interés en comprar la piña boricua, una de ella en
Nueva York, para distribuir la fruta por toda la costa este; y la
otra en Florida, que interesa llevarla a otros estados y Europa.
“Queremos dominar primero el mercado local, y luego llevar nuestro
producto a otros mercados en el exterior”, dijo la subdirectora de
API.
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