|
La típica algarabía playera de una celebración
de 4 de julio en el festival Playero de los Tubos en Manatí, fue
reemplazada este año por un evento distinto, al que se dieron cita
cientos de espectadores en la renovada plaza pública Luis Muños
Rivera de este municipio.
Manatí Avívate ofreció a sus asistentes un excelente montaje
escénico y música en vivo perceptible desde cualquier punto de la
plaza, además de una muy buena organización. El evento comenzó desde
las 4 de la tarde contando con la participación de Claudia Esther,
Crio-Yo, desde New Jersey y por primera vez en la isla una banda que
sorprendió por su excelente presentación ‘Salida 7’ y cerrando este
intervalo de la tarde, Alejandro Croatto, el cual lleva muy adentro
el legado de su padre Tony Croatto.
El primer exponente de la noche fue Reinaldo Santiago, mejor
conocido en el mundo artístico como ‘Chino’ de Grupo Manía. El
vocalista inició la noche con movidas canciones al ritmo de la
música tropical muy pegajosas para jóvenes y adultos, quienes no
pudieron esperar para acercarse a la tarima y repetir las letras de
los temas: ‘Me tocó’ y ‘Creo en ti’. Otro que movió la multitud fue
el intérprete del tema: ‘No llores Más’, Yamil Ledesma, quien
aprovechó su espacio musical para hablar del milagro que Dios había
hecho en su vida al darle un hijo luego de que su esposa fuera
diagnosticada con esterilidad. Los más jóvenes vivieron un momento
de euforia a la llegada de la banda Radicalled Movement y su canción
‘Movimiento de Amor’.
La multitud pareció conmocionada a la llegada 33 D.C., un reconocido
grupo de música sacra, nominados en el 2003 al Grammy Latino como
mejor Álbum Cristiano. El público no pudo esperar sentado y, junto
al grupo, iniciaron el especio musical con el tema: ‘Ven, Es tiempo
de Adorarle’. Los vocalistas aprovecharon sus intervenciones para
compartir salmos y testimonios. La agrupación también tocó los
temas: ‘Hosanna’,
‘Santo, Santo’ y el clásico que levantó las voces de los presentes
para entonar ‘Dios es mi sustento’. José ‘Vanyo’ Esquilín cerró su
espacio enviando un mensaje espiritual a la gente afi rmando Dios es
el Dios de lo imposible. Cerrando la noche, una de las revelaciones
de la música sacra, Ruth Mixter, que además de
tener una voz especial llevó un mensaje de esperanza al público allí
presente.
Fue una noche especial en la que además de ver un evento muy
completo, vivimos la unidad de diferentes iglesias y concilios de
nuestro país como Evangélicos, Católicos, Adventistas, Episcopales y
hasta grupos de hogares de rehabilitación a drogas. Felicitamos a
Ministerios Avívate Internacional por tan excelente
labor.
|