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Novedoso modelo de conservaciónviernes, 1 de octubre de 2004 Por Edlyn M. Vega Rodríguez End.evega1@elnuevodia.com MANATÍ - El Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico (FCPR) presentó ayer un innovador modelo de conservación de las áreas naturales que comenzó a establecer en la reserva natural Hacienda La Esperanza, de Manatí.
El modelo pretende la inclusión de ciudadanos particulares en el proceso de investigación de los recursos de la reserva, que cuenta con 2,278 cuerdas de terreno y alberga sobre 10 distintos tipos de ecosistemas y más de 500 especies de animales y plantas. "Hemos estado haciendo unas investigaciones bien exhaustivas con peritos en diferentes disciplinas. Esto es un esfuerzo interdisciplinario y hemos estado desarrollando otra forma para que los individuos interactúen o pueden interactuar en una reserva natural", informó el director ejecutivo del FCPR, Fernando Lloveras. Contrario a otras reservas naturales designadas en la Isla, en la Hacienda La Esperanza el Fideicomiso creó distintos programas "donde los ciudadanos particulares van a poder ir a la reserva y participar en actividades científicas o de investigación histórica y van a poder aportar conjuntamente con el perito que esté en esa materia para realizar algo concreto y real. Va a ser más allá de una reserva donde uno va a ir a recibir unas experiencias sino que va a ir a una reserva a aportar de verdad, hacer algo concreto y desarrollar el conocimiento", dijo Lloveras en un aparte con El Nuevo Día. Explicó que se establecieron seis distintas disciplinas de investigación, que serán encabezadas por conocedores de los distintos campos. En esta reserva se estudiará la hidrología (a cargo de la hidróloga Ingrid Padilla), geología de costas (con la geóloga Maritza Barreto), la arqueología (con Koss Mantel), la ecología (con Armando Rodríguez) y la geografía, cuya investigación estará a cargo de Tania María del Mar. "Por ejemplo, la hidróloga Ingrid Padilla va estar investigando la sedimentación de ríos, estudiando los acuíferos, analizando el agua salada en esos acuíferos y cómo a través del tiempo se ha estado recuperando la hidrología original de la Hacienda La Esperanza previo a su drenaje en muchas áreas para el cultivo", explicó Lloveras. Cada investigación tendrá su propio plan de trabajo y su calendario que, de hecho, estará disponible tanto en la casa de visitantes en la reserva como en Internet para conocimiento de los ciudadanos que deseen participar de las investigaciones. "En algunas (investigaciones) se necesita reservar en otras se permitirá la intervención de visitantes casuales en el área, todo depende del adiestramiento que requiera la actividad científica que se va a llevar a cabo", anunció Lloveras. Los resultados de estas investigaciones pasarán a formar parte de un sistema de información de acceso mundial. La misma podrá ser utilizada por maestros, estudiantes o hasta investigadores de las áreas. Lloveras destacó que la visión principal de la iniciativa, además de hacer más atractiva la interacción con la naturaleza, es transportar al público a tiempos pasados. "Nosotros vamos a estar restaurando la propiedad histórica de la Hacienda del Marquez de la Esperanza que fue el ingenio más importante del siglo 19 en Puerto Rico y vamos a estar reestableciendo toda la maquinaria de vapor, se van a poner a funcionar", aseguró. También la agenda del FCPR establece el reestablecimiento de un tren utilizado para la transportación de la caña de azúcar. Además, en la Hacienda La Esperanza -administrada por el Fideicomiso desde el 1975- se estará sembrando en un espacio de terreno caña de azúcar y una de las veredas cruzará este cañaveral. "Queremos que el visitante tenga la experiencia de vivir el calor de un cañaveral y de tratar de proyectar esa experiencia de un trabajador de caña", dijo Lloveras. Actualmente, en el lugar ya hay establecidos 20 kilómetros de veredas que cruzan los principales recursos de la hacienda. La Hacienda La Esperanza fue una de las más avanzadas en términos de
producción de caña durante el siglo 19. Es la más extensa de las áreas
naturales protegidas por el FCPR y cuenta, además, con un rico llano aluvial,
una cadena de cerros calizos o mogotes de la zona cárstica norte y una reserva
de yacimientos indígenas. Los nuevos atractivos de esta hacienda deberán estar
listos para el 2006, según el FCPR.
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