Llegada de los Tres Santos Reyes a la cancha bajo techo de la comunidad.

San Mateo es el único evangelista que menciona a los Reyes Magos, aunque no dice que fueran reyes sino simplemente magos venidos de Oriente, tampoco dice su número aunque se puede deducir que eran varios.
Hacia el siglo IV se configuró el número de magos en tres -no en vano eran tres los presentes citados en el evangelio- y se les dio el apelativo de "reyes de Oriente", pues la práctica de la magia estaba prohibida y el concepto de mago tenía una connotación peyorativa.
Sus nombres aparecen por primera vez en un mosaico bizantino del siglo VI: Balthassar (con barba oscura), Melchior (joven y sin barba) y Gaspar (el mayor de todos con pelo y barba largos y blancos) Todos ellos eran de piel blanca. Es la descripción que de ellos hace el teólogo Beda el Venerable la que perdura hasta nuestros días con algunas modificaciones. Según él, Melchor es un anciano de larga cabellera blanca y luenga barba y ofrece oro, símbolo de la realeza divina. Gaspar es joven e imberbe, de tez blanca y rosada y ofrece incienso, símbolo de la divinidad. Baltasar, de tez morena -que no negro- ofrece mirra que significaba que el Hijo del hombre debía morir.
Excepto los regalos -que aparecen en el Evangelio de Mateo- los nombres, edades y apariencias han sufrido diversos cambios y han sido asignados arbitrariamente. 
En el siglo XVI las necesidades de la Iglesia Católica le llevaron a identificar los tres reyes con los tres hijos de Noé (Sem, Cam y Jafet) que, según el Antiguo Testamento, representaban las tres razas que poblaban el mundo. Así Melchor pasó a simbolizar los europeos descendientes de Jafet. Gaspar representaría a los asiáticos descendientes de Sem. Y Baltasar, negro y barbado, haría lo propio con los africanos descendientes de Cam. De esta manera se integró a la raza negra, aunque hubo que dejar de lado a los americanos, oceánicos y pueblos del extremo oriente de tez amarilla, ya que no era posible inventar nuevos reyes y nuevos hijos a Noé.
La tradición de los Reyes Magos como portadores de juguetes es otra manifestación de la tradición de hacer regalos a los niños (Ver Santa Claus), que fue adoptada por algunos países latinos hace relativamente poco tiempo. En principio Melchor traía dulces, golosinas y miel; Gaspar traía ropa, zapatos y cosas prácticas y Baltasar -simbolizando el racismo existente- castigaba a los niños malos dejándoles carbón o leña. A partir de mediados del siglo XIX los reyes empiezan a traer juguetes y no se hace distinción al respecto de sus funciones.

Referencia: http://idd00nd3.eresmas.net/1de3/masx.htm#reyes