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El karso o carso en Puerto Rico está
localizado al norte de la isla. Su nombre se deriva de una región llamada
Karst, en Slovenia, bordeando la costa adriática, en donde por vez
primera fué estudiada esta formación geológica. La zona de fisiografía o topografía cársica de Puerto Rico muestra características muy particulares, tanto en la superficie del terreno como en su extensión subterránea. Su localización dentro del clima tropical y su alto grado de evolución geomorfológica, la ha hecho objeto de numerosos estudios de investigadores internacionales quienes le reconocen una importancia por sus rasgos distintivos y únicos a nivel mundial.
La formación del área
es a través del proceso de disolución de la roca caliza, conformada por
la sedimentación durante un período de millones de años de los
carapachos de animales marinos. En ocasiones las rocas consisten de
substancias solubles en agua, como la sal, el yeso y la caliza. En la superficie de esta zona se destaca la presencia de formas fisiográficas negativas compuestas por dolinas, sumideros, uvales, zanjones, cañones y valles que forman una topografía ondulada, pero a veces de pendientes precipitadas hacia valles aluviales o sumideros, entre sus rasgos más sobresalientes; y un extenso sistema de colinas compuesto de torres y mesetas, además de mogotes entre otras formas positivas de la fisiografía cársica.
En el ámbito subterráneo se destaca la presencia de cuevas, cavernas, sistemas cavernarios y ríos subterráneos.
En esta zona abundan los drenajes subterráneos por donde fluye el agua a través de cavidades que son el resultado de la disolución causada por el agua en las rocas solubles. Las zonas cársicas constituyen el sistema de recarga de mayor magnitud de Puerto Rico para el abastecimiento de los cuerpos de agua subterráneos o acuíferos, así como su emanación en la superficie en forma de manantiales, lagunas, quebradas y ríos. Distinto a lo que ocurre en otras formaciones geológicas, en la zona cársica no hay avenamiento ni escurrimiento superficial permanente; por las fracturas y redes de canales de disolución de la roca caliza las aguas subterráneas se intercomunican directa o indirectamente. A manera de ejemplo, el acuífero de la zona cársica del norte central suple agua potable y es la fuente de agua principal de las industrias de la región. Desde hace tiempo se ha venido incurriendo en considerables eventos de contaminación a estos acuíferos ocasionados por actividades humanas no adecuadas, de naturaleza doméstica, agrícola o industrial.
La región cársica se extiende desde el Río Grande de Loíza
hasta Aguadilla. El drenaje en toda la zona es subterráneo, a través de
cavidades que atraviesan los mogotes y se nutren de las escorrentías
superficiales que recojen las torcas o sumideros. Debido a su complejo sistema hidrológico otros ecosistemas de la isla dependen del carso para funcionar efectivamente. Por ejemplo, el Caño Tiburones en Arecibo es uno de los homedales costeros más grandes de Puerto Rico. Este humedal depende casi en su totalidad del agua que proviene del carso.
Sobre los suelos de poco espesor o las rocas aflorando en la superficie de la zona cársica de Puerto Rico existen varios tipos de bosques y arboledas naturales. Estos se encuentran constituidos por un alto número de especies de flora y fauna nativas y algunas de ellas exclusivas del patrimonio natural de nuestro país. Para muchas de estas especies, la zona cársica representa su principal o único tipo de habitáculo disponible en Puerto Rico, y en el caso de las endémicas, en el mundo. Los paisajes cársicos poseen cualidades espectaculares de una belleza de alto valor recreativo y turístico. La combinación de un llamativo escarpe con bosques subtropicales propician la curiosidad de exploración, contemplación y estudio en su sector de población afín a este enfoque científico y recreativo. Una proporción pequeña de esta zona posee la infraestructura para estos fines.
La tendencia del crecimiento urbano y económico carente de planificación adecuada ha resultado en la destrucción y degradación acelerada de muchos de estos paisajes.
De toda la zona cársica,
donde mas abundan los sumideros y cavernas lo son los municipios de
Manatí y Vega Baja. El terreno cársico tiene menos resistencia a la presión de carga, es más susceptible a colapsarse, ya que la masa de roca está en un proceso continuo de disolución. Debido a la fragilidad de este terreno, no se debe promover el desarrollo y actividades relacionadas de forma indiscriminada.Visita las páginas sobre Las
Cavernas Jiménez y El Río
Encantado en este mismo sitio, donde se muestran fotos subterráneas. |
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