El horno en el sector  El Horno

 



 

 

 

 

 

 

 

 

 

Galería de fotos

 
 

El nombre de la Comunidad El Horno, en Manatí, tuvo su orígen en un antiguo horno de cal que se encuentra en la actualidad abandonado y cubierto por la vegetación en la falda de un cercano mogote. Fue construido por Salvador Calaf, propietario de la Hacienda Moserrate en 1862. Estas estructuras fueron utilizadas en tiempos pasados para la producción de cal. La cal constituye un material  indispensable en la elaboración del azúcar de caña.

Aunque fueron los indúes quienes enseñaron a persas y chinos a obtener azúcar prensando y triturando las cañas, se atribuye al imperio persa la investigación y el desarrollo del proceso por el cual se refina y cristaliza el jugo de la caña de azúcar, lo cual hace posible evitar la fermentación y posibilita su transporte y comercio.

El jugo extraido por los trapiches (guarapo) es de color verde obscuro, turbio y de reacción ácida. El proceso para remover las impurezas tanto solubles como insolubles, emplea la cal y el calor. Al añadir la cal al guarapo, esta reacciona con los ácidos orgánicos formando sales insolubles que luego serán decantadas y separadas del jugo que quedará claro.

La cal se obtenía a partir de la abundante piedra caliza extraida de canteras en los mogotes del karso. Estas rocas contienen una gran proporción de carbonato de calcio, que al calentarse a unos 1000 o 1200 ºC libera dióxido de carbono y queda un remanente constituido por óxido de calcio o "cal viva". El proceso, que tomaba varios días en completarse, se realizaba en hornos de cal alimentados con leña como combustible.

La ubicación ideal para estos hornos era en las faldas de los mogotes. En esos lugares quedaban próximos a la materia prima necesaria, la piedra caliza y la leña para el fuego.

La estructura que se encuentra en el sector El Horno parece haber sido construida aprovechando una oquedad natural en el flanco del mogote. La pared exterior del horno es en mampostería. El tragante es de forma circular, cavado en las paredes rocosas del barranco. El interior está revestido de ladrillos de cerámica, resistentes al calor intenso. En el fondo de la chimenea sobresale, como un escalón en la pared interior, una repisa circular. Queda así conformada la caldera del horno. Sobre este soporte se iban colocando con cuidado las piedras calcáreas, de forma tal que a medida que éstas fueran subiendo se formara una bóveda. Las piedras se sostenían simplemente apoyándose unas sobre otras. En la base del horno se encuentra la boca de aereación, que además servía para introducir la leña para la caldera y la extracción de la cal una vez completado el proceso.

Hubo otros hornos cerca de las haciendas San José del barrio Tierras Nuevas Poniente, Monserrate en el barrio Bajuras Afuera y en la estancia de Bonocio Casellas en el barrio Coto Norte.

Antes de la aparición del cemento la cal fue un material de construcción muy utilizado. La cal era usada mezclada con arena como mortero o argamasa (una de cal y una de arena) para unir ladrillos, para empañetar paredes, para blanquear fachadas e incluso como desinfectante. Cuando la cal viva es hidratada con agua, se transforma en hidróxido de calcio o cal apagada, de propiedad alcalina.

En 1824, el alcalde Ramón Anés le notificaba al gobernador que, con los impuestos recaudados en la matanza de ganado, impulsó la construcción de uno de estos hornos en algún lugar no identificado para utilizar su producto en la construcción del cementerio.

La fábrica de ladrillos era otra de las pequeñas industrias complementarias o dependientes de la cal, porque este era uno de sus componentes básicos. En 1828, había tres de estas fábricas en Manatí, que hasta el 1835 se mantenían funcionando con una producción anual de 18 mil ladrillos, cotizados a 12 pesos el millar. Para el 1841 estaban funcionando 23 hornos de cal, llamados también "hogueras", con un producto anual valorado en 3,006 pesos, cuyo producto era esencial para la elaboración de la caña. Estas fábricas obviamente no exhibían las características de una industria tal como las conocemos hoy día; eran más bien talleres individuales integrados por una o dos personas.


 

 
      Inicio

    Almanaque

 Enlaces 

Canciones

 Foro  

 Eventos

 Fotos