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El Manglar
 

 
 


Entre los ecosistemas más importantes de la Reserva Natural Hacienda La Esperanza, en Manatí, se encuentran los manglares. El manglar es un grupo de árboles y arbustos que poseen cualidades o adaptaciones para vivir en terrenos inundados o inundables, tanto por agua salada como agua dulce. Aunque existen muchas variedades de manglares por lo general todos tienen las siguientes cualidades en común como sistema: Tolerancia a altos niveles de salinidad. Raíces aéreas que ayudan a los árboles del mangle a sujetarse en terrenos sumamente blandos. Plántulas o semillas flotantes. Capacidad para la salida de bióxido de carbono y la entrada de oxígeno.

Puesto que sus estructuras vegetales están por encima del agua, la turbidez no es un problema con respecto a los niveles de luz y los manglares pueden crecer en aguas de relativamente mucho color y turbidez (USFWS 1999). Sin embargo, los manglares no son como la mayoría de las plantas que obtienen oxígeno de las raíces en suelos oxigenados. Puesto que los manglares habitan entornos que se caracterizan por tener temperaturas altas, salinidades muy fluctuantes y suelos anaeróbicos, su sistema de raíces aéreas es crítico para obtener oxígeno de la atmósfera (Odum y Johannes 1975). El oxígeno se obtiene a través de lenticelas, que se pueden tapar con los sedimentos y los desechos presentes en el agua. Por esta razón, un nivel alto de partículas finas suspendidas y un nivel bajo de oxígeno disuelto representan un riesgo especial para los manglares.

Los manglares son una formación tropical y sub- tropical. Su mejor desarrollo ocurre entre la franja de los trópicos de Cáncer y Capricornio. Requieren como elementos básicos temperaturas tropicales, terrenos ricos en materia orgánica, protegidos del oleaje y marejadas, presencia de agua salada desarrollando especias que no se desarrollan en terrenos normales y preferiblemente marcadas fluctuaciones de mareas.

Los mangles son identificados mayormente como una unidad ecológica en vez de como una especie. Los manglares tienen básicamente características similares respecto a su sistemas de raíces que forman una red entrelazada bajo el nivel del agua. Este sistema de raíces retarda y estabiliza el movimiento del agua causando que el sedimento suspendido en el agua se deposite entre los árboles de mangle, gradualmente subiendo el nivel de la tierra. Podría decirse que los mangles son creadores de terreno. Además, sus raíces inmovilizan contaminantes como pesticidas y nutrientes en exceso antes que lleguen al océano. Al mejorar la calidad de las aguas en la costa permiten el desarrollo de otras comunidades como los arrecifes de coral y herbazales marinos que dependen de aguas claras para subsistir. Aun más, mejoran la calidad del aire, pues reducen polvos fugitivos y producen oxígeno. Debido a las aguas tranquilas el sedimento depositado es aluvión y arcilla y no arena gruesa. El material orgánico depositado por el mangle junto con el depósito de minerales, produce un suelo orgánico rico. A medida que se va acumulando la tierra, los manglares se extienden hacia nuevas aguas. El más importante es el Mangle Rojo de acuerdo a su función de extenderse en el mar.

En el substrato formado por las raíces y la materia orgánica crecen variedades de organismos que a su vez sirven de alimento para peces y otros organismos.  Se consideran el vivero de los mares tropicales, ya que más del 80 por ciento de los peces que habitan en los arrecifes de coral y otros ambientes marinos profundos pasan parte de su etapa juvenil protegiéndose y alimentándose entre estas. De esta forma, sustentan toda una diversidad de especies y benefician las pesquerías en los mares tropicales. Los europeos se maravillaban con las historias que escuchaba de las Antillas, pero de todas, la más impresionante fue cómo era posible recolectar ostras en árboles que crecían en el mar. Precisamente, se referían al ostión de mangle (Crassosstrea rhizophorae), una ostra que crece adherida a las raíces sumergidas del mangle rojo.  A estas ostras le acompañan un sinfín de otras criaturas como esponjas, corales, algas, crustáceos, entre otros. Curiosamente, de estos organismos se han obtenido compuestos medicinales. Por ejemplo, la compañía PharmaMar, en colaboración con la Johnson & Johnson Pharmaceutical Research and Development, anunciaron la producción de Yondelis® (Trabectedina, ET-743); un compuesto capaz de curar diferentes tipos de cáncer. Este innovador producto medicinal fue descubierto en el tunicado de mangle (Ecteinascidia turbinata), una pequeña criatura gelatinosa que crece en colonias en las raíces sumergidas del mangle rojo.
 

Algunas variedades de peces de importancia comercial como el chillo, viven el área de las raíces del manglar mientras otros pasan parte de su ciclo de vida reproductiva en el manglar. Aquí se desarrolla el pez mugil, de gran demanda, el juey y el camarón. Este último es manera de sustento para muchísimas personas en las áreas ecuatorianas donde se desarrollan los manglares en todo su esplendor. Algunas aves nativas y migratorias anidan en los manglares. Entre éstas se encuentra la garceta blanca del ganado. En zonas urbanas actúan como amortiguadores de ruido, mejorando la calidad de vida de los ciudadanos y abriendo espacios verdes estéticos para la recreación pasiva, observación de vida silvestre, caminatas y esparcimiento. Finalmente, los bosques de mangle mitigan el calentamiento global pues se estima que absorben anualmente unos 26 millones de toneladas de dióxido de carbono, un potente gas de invernadero. También se explota su madera para hacer postes y carbón vegetal. Además son muy valiosos para estudios científicos y ecológicos. Los manglares protegen nuestras costas. Además de retener los sedimentos, amortiguan el fuerte oleaje ya que la energía de una ola puede ser reducida en un 75% al pasar por una franja de manglar de unos 200 metros. Incluso nos ayudan a contrarrestar el ascenso en el nivel del mar ya que pueden acumular hasta 8 milímetros de sedimentos al año logrando ganar -de forma natural- terreno hacía el mar.

Ahora bien, existió y existe la idea de que los manglares son criadero de mosquitos, malolientes y focos de enfermedades. De hecho, la Resolución Conjunta Número 7 del 13 de mayo del 1927 autorizaba al Gobierno de Puerto Rico a vender manglares del Pueblo de Puerto Rico para ser desecados, pues estos se consideraban “altamente perjudiciales a la salud, por ser criaderos de mosquitos y consecuentemente focos de malaria y otras enfermedades” y “terrenos improductivos”.

Tuvieron que pasar 78 años para que se reconociera la importancia de los manglares y su protección quedara plasmada en la Ley Número 60 del 20 de agosto de 2005, que permitió la protección de los manglares y otros humedales.

A nivel mundial encontramos las siguientes variaciones de mangles:

Bosques Ribereños - a lo largo de los márgenes de los ríos hasta donde entran concentraciones de sales.
Bosques de Bordes e Islotes - se desarrollan a lo largo de las costas protegidas.
Bosques de Cuencas - aquí la renovación de las aguas es mucho más lenta y depende de la frecuencia de las inundaciones casi siempre estacionales.
Otros - se desarrollan bajo condiciones de aparente indisponibilidad y su desarrollo es limitado.

En la Isla existen unas 22,971 cuerdas de mangles distribuidas en 119 áreas. La extensión del mangle original de nuestra isla se estima se ha reducido en un 75% y el resto está en peligro inminente de destrucción. En Puerto Rico se pueden encontrar cuatro variedades:

Mangle Rojo (Rhizophora mangle)
- Especie dominante en los márgenes de los ríos, desembocaduras e islotes. Es el árbol de mangle más importante ya que se extiende más hacia el mar que las demás especies. A diferencia de otras, este desarrolla fuertes raíces de sostén que le permiten colonizar y crecer en contacto con el mar, ya que dichas raíces quedan sumergidas, anclando al árbol al fondo marino. Se pueden asentar en terrenos poco estables y de variaciones de salinidad en promedio de un 39%. Se reconoce por las masas de ramas curvas muy peculiares que forman malezas densas impenetrables y la fruta marrón con una raíz verde larga con forma de vaina cilíndrica. Las flores amarillas tienen cuatro pétalos y la parte baja de su corteza va de rosa a rojo.

Su nombre de mangle rojo responde a una sustancia conocida como taninos que produce en su corteza. Este compuesto protege las raíces contra la pudrición y al árbol de infecciones pues es un bactericida natural. En el pasado, dicho tanino era extraído para curar y preservar las suelas de los zapatos y redes de pesca. Al punto que para mediados de los 1800, la cáscara del mangle rojo estaba registrada como un artículo de exportación de Puerto Rico.

El Mangle Rojo florece y fructifica durante el año. La raíz larga de la fruta cae al agua y flota hasta que consigue anclarse y comienza a crecer. Las hojas opuestas de faz verde brillosa son carnosas y el envés es verde pálido. La madera dura y pesada se usa como poste, combustible, carbón y en otros lugares se fabrican muebles, gabinetes, botes y otros. Los pescadores protegen sus líneas de pescar con el extracto de sus raíces.  La corteza y hojas son una importante fuente de tanina, usada para curtir cueros. De la corteza se obtiene un tinte y se preparan remedios medicinales. El Mangle Colorado es uno de los árboles más importantes para Puerto Rico, ya que protege las costas de la erosión causada por el mar.

Mangle Negro (Avicennia germinans)
- Árbol de mangle de 10-40 pies de alto, mayormente pequeño con copa redonda de ramas esparcidas y hojas opuestas lanziformes o elípticas. Especie dominante en áreas internas de aguas estancadas y de una concentración alta de salinidad de hasta un 59%. Se encuentra en manglares de agua salobre cerca de las orillas protegidas y en la desembocadura de los ríos usualmente mezclado con otras especies de mangles y no formando lotes solos de su misma especie. Es más duradero que las demás especies y resiste más la inundación que el mangle blanco. Penetra tierra adentro y es una importante fuente de miel blanca.
El Mangle Negro se reconoce por su cápsula de semillas achatada verde amarilla de hasta 3 cm. de largo. Esta contiene una sola semilla que sí es un embryo de la planta que germina y rompe la cascara cayendo al suelo o al agua en donde busca anclarse y crecer. La corteza suave gris oscura o marrón se torna marrón oscuro, gruesa, escamosa y fisurada en árboles más grandes. La madera dura y pesada y no resistente a las termitas, se usa para postes, combustible y carbón. De la corteza se extrae tanina para curtir cueros. Se ha reportado que las semillas son venenosas cuando se consumen crudas.

Mangle Blanco (Laguncularia racemosa L)
- En Puerto Rico es el árbol de mangle más abundante. Crece mayormente en las orillas de aluvión de lagunas y estuarios cerca de la costa. Es melífero y de rápido crecimiento que a veces florece antes de los dos años. especie dominante en áreas de poco flujo de aguas y correntías, tolera altos niveles de salinidad y se desarrolla sobre el mangle Negro en áreas donde existe mayor flujo de agua dulce. El Mangle Blanco se caracteriza por hojas opuestas elípticas, levemente carnosas de pecíolos rojos y redondas en ambos extremos; 2) corteza gris marrón que se torna áspera y fisurada; 3) las numerosas flores diminutas blancas campaniformes en racimos laterales o terminales; 4) racimos de frutas periformes de 1.5 a 2cm. de laigo, de color gris verdoso y acanaladas. La madera dura y fuerte pero no durable, se usa en postes, para carbón, combustible, mangos de herramientas y objetos similares. El Mangle Blanco florece y fructifica durante casi todo el año.Tiene dos pequeñas glándulas anaranjadas en la base de sus hojas ovaladas.

Mangle Botón (Conocarpus erectus L)
-se encuentra en terrenos más altos y arenosos. Es por lo general la transición hacia el bosque ocupando la zona más interior en relación con la costa. Se caracteriza por las hojas elípticas o lanciformes levemente carnosas color amarillo verdosas en ambas superficies. Las flores son diminutas, verdosas, fragantes y apiñadas en bolas de 1/4 pulgada de ancho. Produce unas frutas púrpura marrón redondas coniformes, compuestas de muchas frutitas diminutas. Florece y fructifica durante el año. La madera muy dura y pesada de textura fina, se utiliza en postes, botes y trabajos de tornería ya que pule muy bien. Esta quema lentamente y es excelente para usarse como combustible y carbón. La corteza se ha utilizado para curtir cueros y medicinalmente. Las hojas también contienen tanina. Se ha reportado que la especie se puede propagar mediante esquejes. En Puerto Rico también se siembra una variedad que tiene vellos plateados desarrollada en La Florida para usos ornamentales.

Importancia del Manglar

No existe una conciencia de la importancia de los manglares y los múltiples servicios que prestan. El desarrollo sin medida en algunos lugares ha logrado la desaparición parcial o total de inmensas áreas de mangles. La extracción de la madera para distintos usos también los ha afectado nefastamente y la contaminación de las aguas por descargas industriales y domésticas.

Las causas más comunes para la desaparición de estos ecosistemas son:
El relleno y corte para el desarrollo urbano de viviendas y carreteras.
Desarrollo de complejos turísticos y casas de veraneo.
Las actividades desmedidas de recreación como botes que contaminan, vehículos de campo traviesa y pasadías donde dejan basura y dañan árboles.
Diques y canalizaciones de los mangles.
Vertederos clandestinos en estas áreas.
Descargas de aguas sin tratar de residencias e industrias.

Ref.
-Ecosistemas de Puerto Rico, Info-Láminas de P.R., cuaderno #8
-Dr. Jorge Bauzá Ortega, El Litoral Viviente, El Nuevo Día, 17 abril 2011