Hacienda  Monserrate

   


Central Monserrate. 1924

   
 

La Hacienda Monserrate fue fundada  por Salvador Calaf y Serra, de origen catalán.  Salvador Calaf era prestamista   y además se dedicaba a la venta de piezas de repuesto para las centrales azucareras.  Comenzó el cultivo de la caña de azúcar en el 1845 comprando 50 cuerdas  de terreno.  Con el transcurso del tiempo siguió adquiriendo terrenos adicionales puesto que muchos hacendados le vendieron sus tierras o cedieron propiedades    como saldo para sus deudas. Salvador Calaf contrajo segundas nupcias con Petrona Vega, quien había heredado una hacienda de su familia. Las tierras que ella recibió se unieron a las de Calaf y juntos fundaron la hacienda Victoria que en 1863 se convirtió en la Hacienda de la Monserrate. La Hacienda Monserrate llegó a tener una extensión de 1,845 cuerdas al unir once haciendas y siete fincas. Federico Calaf y Rivera, hijo único del catalán Salvador Calaf y de la manatieña Joaquina Rivera  fue el administrador de la hacienda durante las décadas del 1880 a 1890.  Encargó el diseño y construcción de la mansión en la hacienda al arquitecto Del Valle.

El hacendado Salvador Calaf de Manatí es un ejemplo de aquellos que emplearon la estrategia de la modernización gradual con éxito. Ángel L Vázquez Medina señala que Calaf modernizó gradualmente su ingenio, entre 1873-1894, hasta convertirlo en central- la Central Monserrate de Manatí. Además, empleó estrategias distintas para asegurarse la mano de obra necesaria para las operaciones de su ingenio y central, una de estas fue comprar las haciendas y estancias próximas a su ingenio, asegurándose así la mano de obra de aquellos que vivían y trabajaban como peones en ellas. Sin embargo, lo más probable es que Calaf le otorgara a estos ciertas concesiones para asegurar su mano de obra durante la zafra- como usar algún predio de terreno para su vivienda y usufructo-, aunque Vázquez Medina no abunda sobre ello. (Vázquez Medina, 1986, pp. 184-196) Éste debió ser el caso por la competencia que entonces existió entre los hacendados para atraer los trabajadores que necesitaban. No obstante, este tipo de concesiones tampoco propiciaba su proletarización pues permitía a los trabajadores ciertos medios de subsistencia independientes de sus salarios.

La avanzada tecnología de las centrales norteamericanas,  el desmesurado latifundio y las ventajas en el mercado estadounidense tuvieron como resultado una apabullante competencia a la industria local.  Concientes de esto, los hermanos Jaime y Federico Calaf revitalizaron a fines del siglo XIX la central, adquiriendo nueva maquinaria de alta tecnología.  Incluso se construyó un tramo ferroviario que conectaba la central con la finca La Alianza de Don Agustín Collazo en Morovis.

 

En 1934 el Congreso de los Estados Unidos aprobó la Ley Jones-Constigan.  Esta establecía una cuota a la importación de azúcar al suelo norteamericano.  Como resultado de esta legislación quedaron almacenadas un millar de toneladas de azúcar, hasta que el Secretario de Agricultura Federal otorgara el permiso de exportación.  La revisión de las cuotas dio lugar al Sugar Act de 1937.  Ya para entonces las pérdidas habían sido cuantiosas.  La recuperación de la Monserrate fue lenta. No fue hasta 1948 que logró producir y superar nuevamente las 20 mil toneladas de azúcar.  Excelentes administradores como fueron Don Francisco A. López Domínguez, Don Federico y Don Antonio Calaf, lograron mantener la central operando, a pesar de el cierre progresivo de centrales azucareras en el país.  El nuevo modelo de desarrollo económico fue la estocada mortal. En la segunda mitad del siglo XX las administraciones gubernamentales relegaron a un segundo plano la industria agrícola, enfatizando en su lugar a la manufactura.  No pudiendo competir con la nueva realidad económica, en 1972 la central Monserrate  detuvo sus engranes para siempre. En la actualidad, lo único que queda, como mudo testigo de su pasada grandeza es la chimenea. Está enclavada en los terrenos que ahora ocupa la Safety Kleen, empresa dedicada al manejo de desperdicios químicos tóxicos. La chimenea representa un riesgo para las instalaciones en caso de un huracán, así que....
Referencias:1- Manatí, 500 Años de Historia. Wilhem Hernández Hernández.  2- Figuras de la Atenas de Puerto Rico. Manuel Figueroa Meléndez.
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